Vaya por delante que nunca me gustó He-Man.
Muñecos machirulos
Tengo recuerdos entrañables de los dibujos de la serie de los 80s, pero no porque me gustaran, sino por los recuerdos asociados de cuando la veía en Scarborough. Es decir, de las cosas que rodeaban a la televisión, y de las vivencias, pero no de la serie en sí misma. Los muñecos tampoco me gustaban: tipos deformes sobremusculados que vestían ropas y armaduras absurdas y esgrimían armas que atentaban contra las leyes de la naturaleza, de la lógica y del buen gusto. Bueno, el «buen gusto» brillaba por su ausencia en todo este mundillo.
Los muñecos eran feos. Pero feos hasta el punto de que se los habría regalado a Sid Phillpis. ¿No sabéis de quién os hablo? Sid es el vecino psicópata de Andy, el niño de Toy Story. ¿Ya veis por dónde voy? Qué cosa tan horrenda los muñecos grotescos y groseros de tíos que pesarían 140k de puros músculos hinchados a base de esteroides (testosterona sintética).
Pero… ¿Sabéis una cosa? Ya os he dicho que a mi no me gustaba He-Man, ni me gustaba ninguno de los muñecos de la colección. Pero respetaba a los personajes que encarnaban, porque eran consecuentes con su propia naturaleza. Era una banda de machirulos que actuaban como machirulos, hablaban como machirulos y repartían hostias como panes.
Machirulos deconstruidos
El nuevo He-Man ha perdido mi respeto.
Ahora no se lleva el hombre rudo, sino el sensible. No se lleva el hombre que disfruta peleando, sino el frágil. Ya no gusta el hombre que traza una línea en el suelo y dice a los que le rodean, «al que pase de esta línea lo reviento«. Ni el que clava los pies en el suelo, frente a un batallón, y se dice para sus adentros, «ni un paso atrás«, o como decían los hooligans de Green Street (los del West Ham Utd.»stand your ground, ¡and fight!«
Este He-Man es una nenaza.
Se me caía la cara de vergüenza viéndole rehuir los enfrentamientos y sin querer pelear. He-Man fue concebido para ser un animal peleando. No para ponerse un tutú y bailar ballet. Tampoco es un profe de Literatura (como un servidor), ni es un peluquero. He-Man es un guerrero, ¡es el hombre más poderoso del universo!
Otra cosa que me saca de la película es la saturación, innecesaria, de humor. Está bien rebajar el dramatismo, incluso la violencia, con algún golpe aislado, pero no puedes pretender que un super héroe sea digno cuando licuas cada una de sus acciones con un chiste malo y forzado. Sino, que se lo pregunten a Thor o a cualquier personaje de MARVEL, o al último Superman, que parecen bromistas, de los malos, de los que buscan el chiste fácil, como mi tío Eduardo Maestro, que vive en Sevilla y era incapaz (espero que siga vivo) de terminar una frase sin hacer una gracieta sin gracia.
El príncipe Adam
No nos olvidemos que el personaje de verdad es el príncipe Adam, y que oculta su alter ego de He-Man con una fachada que poco esconde, la verdad. Si me dijerais que pasa de enclenque a hormonado… pero el cambio, si es que hay tal, pues no termino de apreciarlo, se produce en el cambio de ropas, que pasa de príncipe cuestionable con una camisa ajustada y un chaleco rosa… ejem… a llevar un taparrabos. Porque el de la peli va con faldita, pero el original llevaba un tanga de piel.
Pero, aún así, Adam podría no ser el guerrero echáo p’alante que es He-Man, pero tampoco un cobarde, y lo que es peor, no era, ni de lejos, el idiota y pusilánime que vemos en la película, al que comparo, por desgracia, con el no menos idiota de Kevin Beckam. Ni idea de quién os hablo, ¿verdad? Es el rubio tonto que interpreta Chris Hemsworth en la peli Cazafantasmas de 2016, con el gravamen de convertir al personaje principal en el alivio cómico de su propia peli, es decir: un héroe vilipendiado. El pan nuestro de cada día en la era Woke.
Machos Alpha
Viendo el resultado (la peli) no me extraña que ésta pasara por las manos de NETFLIX, que fueron los que primero pensaron en hacerla. Pero el tema se les fue de las manos y la productora televisiva se salió del proyecto, a favor de AMAZON MGM. Hasta ahí, fenomenal, pero el guion que ya estaba avanzado no se desestimó ni se tiró a la basura, sino que se retomó y se reescribió. Sí, se reescribió, pero a partir de lo que NETFLIX habría escrito con anterioridad, por lo que el tufillo WOKE se filtró entre sus líneas y ha quedado latente y presente en la película.
A la fragilidad del macho deconstruido en que han convertido a este He-Man, como en la serie de Machos Alpha, o peor, que podría haberse llamado Nenaza-Man, hemos de asistir, con la resignación que impone el cine de esta década, a las cuotas raciales por las que vuelven a darnos el cambiazo en personajes de toda la vida, con tal de cumplir cuotas de pantalla. Nos vuelven a cambiar personajes y, con ellos, una serie de nuestro pasado, como libros (La Odisea que está por salir), películas, héroes y toda la producción histórica, y literaria, occidental, reescrita para miccionarse en ella con la única intención de ofender.
Todo esto al más puro estilo Kathleen Kennedy. Por alusiones, me refiero a la que arruinó, pisoteó, trituró y destruyó la saga fundacional de todos los frikismos: La guerra de las galaxias. Que conste que lo hizo, y no por error, ni por negligencia, sino por voluntad y expresando que lo hacía para ofender a sus espectadores varones, caucásicos de media edad, es decir, a los primeros seguidores de la saga, a los que originaron ese frikismo y a los que cruzaron el desierto deseando una nueva peli que, después, nos estalló en la cara.
He-Man y los Masters del Universo

Así se ha titulado en España, porque en el resto del mundo se llama Masters del Universo, a secas, menos en Hispanoamérica, que son más puristas con el español que los mismos españoles y la han llamado Amos del Universo.
Antaño, cuando nos querían explicar la vida de un héroe, antes de serlo, nos ponían las penurias por las que pasaba, estilo Conan. Una de esas penurias era que se le extraía de su nicho familiar por la fuerza, y el tema de la peli sería su venganza. Ahora esos niños, en las versiones nuevas, si, son caucásicos son niños traumatizados porque sus padres (Machos Alpha) temían que sus hijos crecieran flojitos y cobardicas como auténticas nenazas (ved Alpha, o mejor aún leed mi comentario sobre esa peli).
Es decir, aleccionando (desde el wokismo) para dejarnos claro que el modelo occidental de sociedad patriarcal caucásica es erróneo. Es el que ha traído la Libertad, la Justicia, la Democracia, el tiempo libre, la propiedad privada, los derechos de las mujeres y la libertad de expresión, pero para el wokismo, que es el cáncer consciente de Occidente, todo eso es «caca de vaca«.
Pues eso mismo es lo que vemos al comienzo de la peli. Al melindre del príncipe Adam, un niño flojete humillado su padre por no tener ni la fuerza ni la destreza necesarias para empuñar un arma. Al mismo tiempo nos cuela, de rondón, el primer cambiazo woke de personaje, cambiando la raza del jefe de la guardia real: Man-At-Arms.
¿Quién, o qué es Skeletor?
Hablo de Skeletor, dando por supuesto que todos sabemos quién es. O qué es… pero mejor lo aclaro ahora.
Ha habido por lo menos tres orígenes distintos para explicar al villano de Los amos del Universo.
Un demonio de otra dimensión en los mini cómics
En los mini cómics de los que os hablaba antes, esos que acompañaban a los muñecos, para explicar un poco a cada personaje, aparecía como un demonio de otra dimensión. Por aquel entonces el villano no guardaba parentesco alguno con la familia real de Eternia, cosa que sí sucederá más adelante. Era uno más, dentro de una especie de iguales provenientes de otra dimensión que se coló en Eternia después de abrirse un portal dimensional durante una guerra cósmica.
Esa versión de Skeletor se instaló en el Castillo de Grayskull con la intención de abrir, de nuevo, ese mismo portal para que su especie invadiera Eternia- Si os dais cuenta es el mismo argumento que vimos, años después, en Warcraft: El origen.
Aprendiz exiliado en la serie de los 80s
También de otra dimensión.
Según esta versión, también habría llegado de otra dimensión, como acólito de su maestro Hordak, pero discuten y se traicionan mutuamente, por lo que ambos se separaron y quedaron atrapados en dos dimensiones distintas: Hordak en Etheria y Skeletor en Eternia, con base en la Montaña de la serpiente.
Skeletor es el príncipe Keldor
Esta tercera versión sería la «versión canon» asumida como definitiva y oficial, fruto de la serie de la tele de 2002, retomada en las de NETFLIX y plasmada en los cómics de DC. Según esta versión, antes de convertirse en Skeletor, se llamaba Keldor, y habría sido el príncipe heredero del trono de Eternia. Es decir, era el hermano mayor del Rey Randor (el padre de He-Man), luego era su tío.
¿Por qué se convirtió en Skeletor?
El Origen Oficial: El Trágico Pasado de Keldor
En el lore moderno consolidado (establecido en la serie de televisión de 2002, los cómics de DC y las series de Netflix), Skeletor es en realidad el Príncipe Keldor, el hermano mayor del Rey Randor y, por lo tanto, el tío biológico de He-Man.
Por tres motivos.
- Porque era mestizo: Su madre, a diferencia de la de He-Man, no era humana sino Gar, y compartía con ella su piel de color azul. Esta procedencia mestiza hizo que cayera en desgracia y se le retirara el derecho a la corona, pues los Gar no estaban bien vistos en Eternia. Fuera de la ecuación real, el trono fue legado a su hermano menor, Randor, provocando un profundo resentimiento y deseos de venganza en Keldor, quien desató su furia sobre Eternia
- Ahora pensad en Batman, el de Tim Burton, de 1989. O, mejor dicho, en su Joker. Porque este Keldor provocó una rebelión armada para derrocar a su hermano. Al final de la lucha, en un combate fraternal cuerpo a cuerpo, Keldor saca un frasco de ácido y se lo arroja a Randor, quien rechaza el ataque con su escudo y el ácido del frasco salpica el rostro de Keldor y lo desfigura disolviendo su piel, su carne y sus músculos dejándolo desfigurado
- Huye gracias a Beast Man, que se lo lleva y acude a Hordak, con quien pacta agónico y a las puertas de la muerte. Hordak le salva de la muerte retirando de su piel los restos de carne y de piel corruptos por el ácido y, haciendo uso de magia negra, deja como rostro reconocible el cráneo suspendido en el aire que se convierte en su seña de identidad bajo el sobrenombre de Skeletor
Esta última versión, pese a ser la más tardía, es la más consistente y da una explicación plausible a la extraña naturaleza del villano.
El castillo de Grayskull
Es un nombre que leerás varias veces en el artículo. Pero, ¿qué es ese castillo?
Es el centro de poder del planeta Eternia. Sede de toda su magia construido por el rey Grayskull, que sería el tatarabuelo (no tengo ni idea, la verdad) de Adam. Su nombre original era Salón de la sabiduría y es el objeto de deseo de Skeleton, junto con la espada de He-Man, de ahí que cuando conjura su poder lo invoque mediante el grito «por el poder de Grayskull» que es lo que transforma a Adam en He-Man cuando tiene que entrar en combate.
En los tiempos de Adam, o de su padre, es el hogar de Sorceress, la hechicera mayor del reino. Si el castillo cae en manos de Skeleton tendrá más de medio camino recorrido hacia el poder absoluto, que se remataría empuñando la mítica espada de Grayskull, comunmente conocida como «la espada de poder«. Cuyo poder, valga la redundancia, sirve para que quien la empuña y la invoca, adquiera los poderes del propio Grayskull, de ahí que Adam se transforme en su alter ego He-Man, cuando lo hace.
Una espada con diseño imposible que la convertiría en inútil en caso de ser usada para lo que se supone que sirve una espada: luchar.
Krull, Superman, Conan, Flash Gordon…
Eternia es un mundo de fantasía habitado por seres imposibles que conviven con la magia ancestral, armas medievales y de fuego (cuando no mágicas y de rayos y cosas por el estilo) y tecnología futurista.
Un poco de todo lo que aparece en los títulos que acabo de mencionar, y por ese orden.
- No pude evitar recordar la película Krull cuando el reino de Grayskull es atacado y poco menos que borrado de la faz de Eternia. No sé por qué, pero me parecía estar viendo un reboot del clásico de 1983
- También me acordé de Superman, cuando es lanzado en una cápsula con rumbo a la Tierra, que acabo de enterarme era el planeta de procedencia de la madre del príncipe Adam
- Este es un Conan, invertido (por suerte no del todo, como su compañero de piso), No se fortalece empujando una rueda de molino, no. Este neo Conan sigue siendo flojito, muy flojito, pese a tener un cuerpo digno del mismísimo Scwarzenegger. Pues nada, sigue teniendo miedo hasta de su sombra y sigue rehuyendo cualquier enfrentamiento físico, pero es Conan, al fin y al cabo, porque basa su vida en regresar a Eternia para vengar a su padre
- De Flash Gordon tiene el héroe rocambolesco y la aventura divertida, porque lo es, las cosas como son, con acciones imposibles, naves más imposibles todavía y mucho colorido y mucha acción Por tener de Flash Gordon, tiene hasta una canción de Queen, pero sacada de Los inmortales
- Y una más… a propósito de la tecnología futurista, puesto que las naves individuales esas que aparecen en una persecución estilo El retorno del Jedi parecen sacadas de los platillos que persiguen a los dos hijos de Los Increíbles… como veréis en el vídeo de abajo…
Cuando está en la Tierra Adam trabaja en una empresa de Recursos Humanos (normal que haya un extraterrestre en la plantilla) sufre el acoso de los cretinos de los propios RRHH de su empresa: rizando el rizo. Estos de Recursos Humanos, para colmo, lo son desde la perspectiva Woke del buenismo y de lo políticamente correcto que habría justificado que Adam arrancara la cabeza a la jefa de dicho departamento.
Vemos una Tierra sometida a la Agenda 2030 y doblegada al lenguaje buenista que denunció Orwell con su Neolengua en 1984. Una Sociedad occidental podrida por el buenismo que se autodestruye apostando por todas las barbaridades que la desnaturalizan. Hace bien Adam queriendo huir de ella, aunque casi lo hace para contaminar su Eternia, más que para huir de la Tierra.
La espada de poder
Cuando Eternia sucumbe a Skeletor los padres de Adam le entregan la espada de poder para que la ponga a buen recaudo. Tal es el poder del arma que si Skeletor se adueñara de ella, sería indestructible. Vemos que abren en una especie de agujero de gusano que le lleva directo a nuestra Tierra, pero pierde la espada por el camino.
Se produce una elipsis narrativa y cuando regresamos vemos que han pasado varios años y Adam ha crecido. Ha ganado estatura y peso hasta convertirse en un Adonis hercúleo… y deconstruido. Vamos que sigue siendo el flojete que avergonzaba al padre, a pesar de tener el cuerpo de un buey. Aunque también su mansedad. Le vemos con una cita de Tinder y es tan retrasado mental que en vez de ligársela, que la tiene en el bote, se pasa la noche hablando de Eternia, y de que viene de otro planeta… vamos que la tía le deja plantado y luego sabremos que no es la primera que lo hace, por el mismo motivo.
Se lo echa en cara su compañero de piso que es igual de flojete. Ahí lo dejo.
La espada es su obsesión
Diría yo que lo es, y su aparente perdición, pues espanta a posibles ligues y le vale el despido más insustancial que jamás he visto en una peli. Porque se pasa las horas haciendo búsquedas de la espadita por Internet.
Su obsesión con la espada, y puesto que nadie sabe, ni comprenderían, que es una espada mágica que alberga el poder de Greyskull. Vamos, que es la caña, pero todos le toman por un mero frikicoleccionista de espadas míticas entre las que incluira las espadas de Conan, de Aragorn, del Rey Arturo y la del Cid. Dicho sea de paso, de todas ellas, sólo una existió de verdaqd y sólo uno de esos personajes heróicos existió, también.
Su método de búsqueda es poco menos que cuestionable. Él sabe que la perdió en un pantano, pero se limita a buscar y preguntar en Google y en chats frikis, hasta que, ¡oh, casualidad! recibe un mensaje de otro friki pidiéndole un dinero a cambio de decirle dónde está la espada. A la sazón, la espada está en un salón friki, entiendo que de cómics, por cómo refleja a los frikis. Pero la encuentra.
Rumbo a Eternia
Con la espada aparecen otros personajes venidos de Eternia. Por un lado entra en acción Beast-Man, para mí el mejor villano de la peli. Un monstruo peludo que busca la espada para Skeletor y siembra el pánico en Oklahoma (creo que era Oklahoma) rompiendo todo a su paso y triturando los coches en busca del arma de poder. Adam no se atreve a luchar. No sabe esgrimir el arma y huye buscando refugio, hasta que aparece Teela, su antigua amiga, ya crecidita y convertida en la jefa de la guardia, dando el relevo a su padre, Man-At-Arms.
Logran huir y cruzan el portal que los lleva de vuelta a una Eternia devastada y destruida por Skeletor, nada parecida a su tierra natal. Esto hunde a Adam, que en sus quince años en la Tierra guardó el recuerdo inmaculado de un reino perfecto y próspero.
Man-At-Arms y compañía
Poco a poco vemos reaparecer a la vieja guardia del rey, con los héroes del pasado apocados y venidos a menos. El que más, Man-At-Arms, que no pudo proteger al rey, cuando Skeletor les atacó, y ahora yace en el suelo cual vulgar vagabundo bebido y abandonado a su fatal destino. No obstante, la reaparición de Adam surte un efecto reparador en él que hace que, de la noche a la mañana, se recobre y se sienta en forma para volver a pelear.
Tras una serie de aventuras secundarias, Adam reúne a esa vieja guardia de guerreros insólitos con propiedades inverosímiles tales como un cuello que se alarga y sirve como arma, otro que usa su cabeza como ariete y un puñado de rasgos y habilidades que no sabría por dónde empezar a narrar. Recordad que toda esta franquicia nació de unos juguetes, unos muñecos que dieron origen a la serie de los 80, cuando MATTEL, los fabricantes de los muñecos, decidieron crear un trasfondo individual para cada uno de los personajes divididos en dos bandos: por un lado los buenos, o Defensores, (Heroic Warriors) y los malos, o Guerreros del Mal (Evil Warriors).
La suma de los diferentes trasfondos, que apareció en formato de mini cómic individual, que acompañaba a los muñecos, dio como resultado esa serie de capítulos autoconclusivos que respondían, siempre, a un mismo patrón: Skeletor lidera un ataque contra Eternia y He-Man gana.
Cada episodio concluía con un mensaje positivo para los niños que la veían y que, espero, fueron más creíbles que los anuncios, también de esa época, en los que Maradona nos aleccionaba en contra del consumo de drogas.
El bien contra el mal
La eterna historia de la Humanidad.
La civilización acosada y amenazada por seres que desprecian la vida, que desprecian la libertad y que se conjuran para erradicar de la faz de la Tierra cualquier reducto de Paz, Democracia y Libertad.
Es la lucha eterna contra todas esas amenazas que cobran cuerpo cuando ya es tarde y la civilización, permisiva, se deja conquistar, someter y destruir. Es decir, que sólo te das cuenta de haber sido invadido, conquistado y sometido cuando ya no queda más remedio que someterte, huir o poner pie en pared y batirte contra el mal, a cara de perro, para recuperar lo que es tuyo.
Pelis mencionadas











