El pasado mes de agosto trajo dos super estrenos de cine basados en cómics: Marvel presentó Los 4 Fantásticos: Primeros pasos y DC su nuevo Superman. Ambas películas son apuestas por resetear y reiniciar sus respectivos universos cinematográficos que estaban de capa caída por igual.
En el caso de Los 4 Fantásticos ya os dije todo cuanto tenía que deciros en mi artículo que, resumido en una palabra sería «Fantástica«. La que se me ha hecho bola, y por eso he tardado tanto en comentarla, es esta de Superman. Porque no tengo una opinión concreta y unívoca sobre ella. Según me pille el día, si me preguntáis si me ha gustado o no, os diré mucho o nada, según el primer recuerdo que me venga de ella cuando escuche la pregunta.
No quiero demorar más mi comentario por miedo a dejarla apartada y no llegar a publicarlo nunca. Aquí me tenéis, intentando ordenar mis pensamientos para no volveros locos diciéndoos una cosa y la contraria. Por eso he optado abordar esta peli desde dos prismas bien diferentes, y opuestos, para deciros las cosas que me han gustado, y mucho. Y las que más que no haberme gustado, me han disgustado, que no son pocas, empezando por el wokismo, que hace que me retuerza en la butaca del cine cada vez que lo detecto en el horizonte y me apesta cuando salta al primer plano. Como veréis traigo opiniones para todos los gustos, fruto de la libertad que me da comentar pelis por placer y sin estar ligado a nadie.
Superman ve la luz
No os negaré que el Superman oscuro del Universo Cinematográfico de DC me gustó. Mucho. Si a ese Superman tenebroso le sumamos las últimas versiones de Batman, el resultado hacía que DC me supiera a peli madura de cómics intensos con personajes preñados de psicología interna. Y eso me fascina. Me fascinó. Me fascinaba.
Cierto es que este Superman recupera la luz, el sol, nunca mejor dicho por su importancia en la peli. Y lo hace devolviendo un grado de color, más bien de colorido, y de luz, e iluminación que, no lo puedo negar, alegra al personaje, a sus creadores y a los espectadores por igual. Este Superman abandona la oscuridad de la filmografía reciente del personaje y nos lo presenta con cierta dosis de candidez e ingenuidad que hacen de él un tipo entrañable.
La iluminación de la peli. Su vestuario. La interpretación, la fotografía y, hasta la BSO que me parece más ruido que música, aportan luz y claridad al personaje. Eso sí me ha parecido un acierto. E, insisto, a mí me gustaba la versión oscura del El hombre de acero, que conste. Pero aquí vemos una apuesta por recuperar el Superman del cómic y por volver al superhéroe primigenio que vimos en el Superman de 1978 de Richard Donner.
Superman 2025
La peli empieza de un modo original presentándonos a Superman, que huye a la Antártida, para refugiarse en su escondite privad tras ser derrotado por primera vez.
Al entrar en su escondite descubrimos varias novedades con respecto al resto de Supermanes cinematográficos. Por un lado vemos que su refugio está cuidado por una cuadrilla de robots. Por otro lado descubrimos que Superman tiene un perro, llamado Krypto. Más tarde sabremos que el perro no es suyo sino de su prima mayor, Supergirl, y que él se lo está guardando.

La cura de sus heridas y lesiones pasa por darse un buen baño de luz solar, para que veáis que ve la luz, literalmente. La vitamina D parece ser vital para el superhéroe quien decide volver al combate sin recuperarse del todo, a penas al 80% de su capacidad física con la consiguiente preocupación de los robots porque ha sido derrotado luchando al 100% y ahora regresa al combate al 80%.
Mientras estaba recuperándose vemos que hace algo que parece recurrente: ve un vídeo, u holograma de sus padres biológicos en el que le explican por qué le envían a la Tierra y quiénes son él y los de su estirpe. Pero nunca termina de ver el vídeo porque está estropeado, como ocurría con el mensaje de la Princesa Leia almacenado en R2-D2 en Una nueva esperanza.
Lois Lane
No sabría deciros si esta Lois Lane es la mejor desde la peli de Richar Donner o, simplemente, es la mejor Lois Lane. No sabría… pero sí os digo que su aparición, junto con la del resto de miembros del Daily Planet son lo mejor (para mí) de toda la peli. Aportan cómic a la peli, son puro cómic y han sido llevados a pantalla sin ningún género de vergüenza ni complejo. Son un contrapunto fabuloso para la supuesta seriedad del resto de la peli.
Cuando Lois vuelve a su casa tras una jornada de trabajo se encuentra con Clark Kent en su cocina.
Una cosa lleva a la otra y, cuando parece que va a ser una noche romántica, ella saca la periodista que lleva dentro y consigue que Superman la conceda una entrevista. Ella alega que lo hace para no dar pistas, pues Kent es el único que las consigue. La entrevista tiene lugar y es tan agresiva, e inesperada por parte de Kent que termina pirándose.
Lex Luthor 2025
Entre medias Lex Luthor ha violado la privacidad del refugio helado de Superman y ha secuestrado a Krypto. Aunque eso es lo de menos, aparentemente, pues destruye todos los robots, destruye el refugio y consigue arreglar el vídeo y descubre lo que decían los padres de Kal-El. Va acompañado por Ultraman y la ingeniera.
No me ha disgustado la caracterización de Lex Luthor encarnado por Nicholas Hoult (presente en el fancine en Jurado nº2; Tolkien y Nosferatu). Algunos dicen que está sobreactuado. Parecen haberse olvidado del que interpretó Jesse Eisenberg como Lex Luthor Jr. en Batman V Superman.
Este Lex Luthor está imbuido en la tecnología, sería un MIBer por derecho, y basa su estrategia global en su talento y en su capacidad para pensar, por encima de la fuerza bruta. De hecho tiene dos proyectos en mente…
Por un lado quiere deshacerse de Superman, para lo que pergeña una estrategia maquiavélica para contaminar las redes sociales. Al más puro estilo Pedro Sánchez si lo trasladásemos a la vida real, para que me entendáis. Por otro lado financia al presidente de Boravia para facilitar la invasión de Jarhanpur y dividírsela entre los dos. Lo mismo que ocurrió con Polonia en la Segunda Guerra Mundial, que la invadieron y se la repartieron entre los nacionalsocialistas y los comunistas.
No ha dudado en crear un universo paralelo, de bolsillo, en el que esconder sus miserias y que le sirve para experimentar y para forjar su propio ejército interplanetario e interdimensional para dominar ese país y quién sabe si la Tierra entera.
Tiene una novia que es un pibón que está loca por un periodista más feo que hecho a posta, pero que la tiene tonta. Ella cae mal desde el principio porque parece la clásica rubia tonta que vive para pasarse el día publicando selfies en Instagram. Pero esconde algo que luego comentaré.
El Kaiju y la Banda de la Justicia
Les Luthor suelta un Kaiju en Metrópolis.
Chiquitito, pero que crece por minutos. Para quien no sepa qué es un Kaiju os recomendo ver Pacific Rim, la única del género que me gusta. Y me gusta un montón.
Descubrimos la faceta hipersensible de Superman, que prefiere detener al Kaiju en vez de matarlo. Y en esas aparece la Banda de la Justicia, verdadera simiente para una nueva Liga de la Justicia en ciernes, para este nuevo Universo Cinematográfico DC. Estos no se andan con chiquitas, cuando ven que los ojos son el punto débil del bicho se ceban con ellos hasta que terminan haciendo que implosione con unos explosivos que le meten por su inmensa boca.
La banda de la Justicia son tres, por el momento: El linterna verde Guy Gardner, Michael Holt, como Mr. Terrorífico y la mujer halcón Kendra Saunders. Los cuatro unen sus fuerzas aunque parece que Superman está ahí como observador de la Cruz Roja, pues lamenta el sufrimiento con que castigan al monstruo y se dedica a evitar daños colaterales, en vez de luchar.
Revientan al bicho pero la fiesta dura bien poco.
Superman a prisión
Los habitantes de Metrópolis retiran su apoyo incondicional a Superman cuando Lex Luthor saca a la luz el mensaje de despedida que grabaron los padres biológicos de Kal-El cuando le enviaron a la Tierra.
Esto es lo que menos me ha gustado de la peli, porque tira por tierra su imagen y pisotea su buena reputación poniendo en sus bocas mensajes tales como que tiene que hacerse con un harén de mujeres para relanzar su estirpe. Y que no dude en gobernar la Tierra con mano de hierro. ¿Qué necesidad había de mancillar a los padres de Superman? Ninguna, pero es la moda como os explicaré dentro de unos párrafos.
El caso, y dando por bueno lo dicho, es que Superman cae en el descrédito. Si a ese mensajito le sumamos que había un debate abierto ante su legitimidad para intervenir en un conflicto armado en un país ajeno, las perspectivas no resultaban nada halagüeñas.
Lex se sale con la suya y mete a Superman entre rejas. Entre cristales a decir verdad. Se lleva al kryptoniano a un prisión creada en un universo de bolsillo. Alquila celdas a los gobiernos de todo el mundo para que arrinconen allí a sus indeseables y también tiene celdas para sus ex, como buen celoso que parece que es.
Metamorfo
Superman está entre rejas y comparte celda con Metamorfo. Un ser capaz de metamorfosearse en cualquier elemento conocido del Universo.
No es casualidad que compartan prisión, pues Luthor le tiene ahí para que use su poder para convertirse en kryptonita con la que reducir a Superman. Luthor tiene enjaulado al hijo de Metamorfo, que no es más que un bebé, y lo tortura para asegurarse de que Metamorfo cumple sus órdenes.
Pero Luthor comete un error al jugar a la ruleta rusa con el inmigrante que había auxiliado a Superman y, sin pretenderlo le vuela la tapa de los sesos. Eso desquicia a Metamorfo, mientras Superman se retuerce entre lágrimas, y decide ayudar al héroe de la capa roja. Esta unión hará que deje de tomar el aspecto y las propiedades de la kryptonita y reproduzca un mini sol que le devuelve las fuerzas a Superman quien, rescata al hijo de Metamorfo y, juntos, huyen rumbo a la Tierra.
Antes decía que Superman recuperaba el Sol… y vaya si lo hace. Primero con ese sol artificial, luego cuando se pasa por Smallville para visitar a sus padres adoptivos, quizás los más cutres que hayamos visto en todas las pelis de Superman.
Las cartas sobre la mesa
A estas alturas de la peli la acción se precipita. Y eso que no le ha faltado acción antes, porque toda esta peli es eso: acción.
Aunque hay cositas que me sacan de la peli… y no niego que, en cierta medida sean fieles a los cómics, que no lo sé porque confieso que ni he leído cómics de Superman, ni de Linterna verde, porque, sobre todo en el caso del primero, no me gustan los superhéroes omnipotentes e indestructibles como Superman, Thor, Hulk, Lobezno o el Capitán América.
Quizás por eso mi héroe favorito es Daredevil, porque le duele cada golpe que encaja y porque necesita su tiempo para recomponerse tras una paliza. Por preferir, prefiero hasta Elektra, y el Castigador, que son humanos como los lectores. Además, los dos primeros, Elektra y Daredevil, hasta Batman, hacen ninjutsu, como un servidor… por lo que todavía me gustan más. Más, seguro, y sobre todo, desde la sobriedad del Punisher de Netflix. Desde la agilidad del Daredevil, también de NETFLIX porque el Born Again de Disney es para darle de comer aparte.
Con todo esto comprenderéis que me saque de la peli las manoplas de horno y los martillos verdes para golpear un kaiju que no tiene ni pies ni cabeza. Que mola un montón, pero infantiliza la peli hasta lo pueril. Vuelvo con Superman… quien, a estas alturas ha vuelto del universo de bolsillo y se ha pasado por Smallville para ver a sus padres y el padre le dice aquello de…
«Tus decisiones, tus actos… eso es lo que te define»
Porque, a estas alturas, Superman tiene la opinión pública en su contra, por la campaña de descrédito y de desinformación generada por Lex Luthor y sus monos. Sí, monos. Esto, como MIBer, y como gestor de contenidos digitales me pareció extraordinario. Una fórmula perfecta para criticar dos masas de criticables en Internet: los que generan toneladas de Fake News y bulos. Sobre todo cuando los monos son funcionarios públicos y los pagamos con nuestros impuestos. Y los que se lo tragan todo.
Lo dicho. Esa parte me parece una genialidad. Una locura. ¡Una locura genial! Muy valiente por parte del director, a quien entiendo que le importa un bledo el qué dirán. Tanto para los que critiquen lo de los monos, como con el perro o los que criticamos las gotitas woke con que salpica la peli. Y ahora volveré sobre lo WOKE. Ese es el justo punto de la sana convivencia. El punto en el que dos personas, en las antípodas, pueden ponerse de acuerdo en lo más básico: que cada cual respete la opinión del otro y que ambos defiendan mutuamente su Libertad para pensar en desigual.
Cuando el presidente de Barovia cruza el umbral del portal dimensional que le lleva al universo de bolsillo de Luthor suena una música que, para mí, es toda una declaración de intenciones del tono con el que quiere el director que veamos esta peli. Eso y el bicho gigante, y el beholder que aparece después, por la noche, en plan fosforito mientras Lois y Kent charlan en la oscuridad de su salón. En este sentido me parece fabulosa la peli.
Y, con toda la opinión en contra, su paso por su verdadero hogar le llena de fuerzas, que son Amor. Amor de familia que le hace hervir la sangre y volver al frente para librar una batalla postergada… que nos lleva hacia un final, si cabe, para mi gusto, precipitado.
¿Os acordáis de la rubita tonta?
Pero de tonta no tiene un pelo.
Es la novia de Lex Luthor. Un jarrón. Un adorno para sus ojos. Alguien aparentemente inútil que solo sirve para lo que entenderá Luthor que tiene que servir, y para hacerse selfies que publica de un modo cansino en las redes sociales. Hasta que Lois descubre la verdad… ¡La rubita es un genio! Pues detrás de cada selfie, literalmente lo de «detrás» hay un mapa, un plano, un contrato… hay alguna prueba que demuestra que Luthor ha negociado con el presidente de Boravia que se repartirán Jarhanpur para autoproclamarse rey.
Ese detalle brillante por parte de la rubia hará que se revalorice y se atreva a pedir un fin de semana al periodista del Daily Planet a cambio de su colección de fotos comprometidas (en sentido político).
Extras y CGI
Creo que no he visto peores extras en la historia del cine.
O peores extras, o peor dirección de los extras.
A ver si soy capaz de explicarme. Me resulta 100% artificial. Andan como patosos, mirando a cámara y parecen que la buscan para chupar plano. Siempre son pocos, mal repartidos en escena y peor fotografiados. de las coreografías ni hablamos, por pésimas. Si os tomáis la molestia de prescindir de los primeros planos y recrearos en la pésima actuación de los extras veréis que todos esperan, o lo aparentan, el grito de ¡Acción! para empezar una fuga que no sabe a fuja, una carrera que no lleva a ningún sitio y unas gesticulaciones que parecen invitaciones a dejar de ver la peli,
Pero, y fijaros lo que voy a decir… quizás esto es parte del encanto de esta peli que, de puro artesanal, aparentemente artesanal, parece cutre y casposa. ¿Intencionado? Entiendo y quiero creer, que sí. Para darle ese toque rancio con sabor a 60s y 70s sin lograr, y seguramente sin pretender, alcanzar el nivel de excelencia logrado por MARVEL en su viaje en el tiempo de Los 4 Fantásticos.
Eso hablando sobre los extras, que la BSO se me ha olvidado y el CGI, las sobredosis de CGI, porque se usa y se abusa hasta la extenuación parece haber envejecido en el intervalo que ha tardado la peli en llegar a HBO. Este CGI no va a aguantar el paso del tiempo, ni medio año.
¿Este Superman es DC o MARVEL?
DC, por supuesto.
Pero creo que se inspira en el tono cómico con el que MARVEL ha triunfado. Un tono que, para mi gusto, diluye las tramas, diluye los personajes y reduce su credibilidad porque, a mí me encanta ver humor hasta en una peli de cine negro, pero no aguanto que me estén metiendo bromas y bromitas a palazos, sin dejarme respirar, sin dejarme digerir el anterior chiste y sin dejarme disfrutar con lo que había venido a disfrutar: una trama interesante que me haga pensar (que no me la den pensada) y me haga disfrutar.
Por eso, si no conociera las editoriales, ni supiera qué personajes pertenecen a cada una de ellas, este Superman me habría encajado en MARVEL. Porque en algunos tramos es pueril y en muchos insustancial. No diré que destruyendo a Superman, como ocurrió con el Thor: Ragnarok de Waititi, una de las burlas más obscenas que he visto al trasladar un personaje de cómic al cine. Claro que un par de años más tarde los hermanos Russo le pusieron la puntilla sacando un Thor con casi obesidad mórbida y desaliñado en Avengers: Endgame. ¿Qué necesidad de destruir personajes?
Pues casi se llega a ese punto en este Superman de 2025. Coquetean con el lado oscuro, y en algunos aspectos ceden a la tentación, pero remonta el vuelo cada vez que empieza una caída en picado. Aunque en alguno se recrea más de la cuenta, como en la invasión de Jarhanpur, pero luego os hablaré de eso, al final.
Por lo tanto, en cuanto a las dosis de humor en la peli… La veo como una de Los guardianes de la Galaxia, algo más contenida, quizás, y con buenos golpes, aunque para mi gusto, demasiados.
Un Superman Superwoke
Cuando parecía que el wokismo había tocado fondo y que los fracasos en taquilla habían hecho cambiar de opinión a las productoras va y reaparece.
Lo que menos me ha gustado, de toda la peli, es la tendencia a convertir en malos a los buenos. No comenté The Batman por este mismo motivo. En esa peli el padre de Bruce Wayne aparece como un canalla y su mala acción vela su aspecto filántropo. No hace más que beber del Wayne Senior que nos propuso el infame Joker en su peli homónima. En Joker y The Batman tiran por tierra su reputación y mancillan su figura para justificar el mal por el mal que suponen Joker y Enigma.
Es ingeniería social e inversión del código de valores occidentales para demolerlos triturando sus cimientos: la familia como pilar que sostiene la sociedad. Convertir en malo al Sr. Wayne es tan perverso y tan maquiavélico como demonizar a los padres biológicos de Superman.
Eso, queridos lectores, es 100% wokismo
Y, si para demonizar a la familia hemos de respaldar el terrorismo callejero (como vemos en la última versión anarquista de Robin Hood) pues lo respaldamos. Ese es el modelo de Sociedad que estamos vendiendo a nuestros jóvenes que, desinformados y saturados con Fake News institucionales y gubernamentales terminan eligiendo defender a los terroristas en vez de a sus víctimas. Es la quintaesencia de Goebbles, del nazismo y del antisemitismo que resurge en nuestros días.
Pero no se queda ahí la cuña woke de esta peli. La naturaleza del único ciudadano de Metrópolis que acude en auxilio de Superman es la misma que la de los buenos habitantes de Jarhanpur, en contraposición de los perversos boravianos, todos caucásicos.
Unos ven una alegoría a la invasión rusa de Ucrania, pero la naturaleza ucraniana, y sus valores cristianos y pro occidentales anulan dicha identificación entre identidades. Yo creo que la crítica velada sería a Israel. Espero estar confundido y, en tal caso, por favor, corregidme si he visto fantasmas, pero esos fantasmas cuadrarían con los de atacar a la familia como pilar social que vimos en las otras dos pelis. Aunque podría tratarse de una mera casualidad, para quienes crean en las casualidades.
Alien
Es verdad que Superman es un extraterrestre. En inglés, un «alien«. Pero no dejemos de lado la carga semántica que tiene esta palabra en inglés, pues lo mismo se usa el término para un extraterrestre que para un extranjero, y de ahí, con su buena dosis de demagogia y textos intencionados hacen que este Kal-El pueda identificarse, y a hipersensibilizarse, con todos los que comparten su condición de «aliens» en los USA. De ahí que todos los soldados invasores que vemos en la peli sean como son, y por serlo, son los malos.
Ahora que Marvel asume (parcialmente) el fracaso de su apuesta woke, y se quita los complejos 2030 con su maravillosa peli de Los 4 Fantásticos: Primeros pasos, va DC y recoge el testigo de la ingeniería social que ahuyentó a los espectadores de las salas de cine. Superman ve la luz, pero DC no tiene muchas luces que digamos. En este aspecto, ojo, porque también os he hablado de las cosas buenas de la peli, que son muchas. De ahí mi indecisión para deciros si me ha gustado o no.
I ♥️ Supergirl
Lo mejor de todo… Supergirl.
Os confieso que no he leído ni un cómic de ella. Ni de su primo, la verdad sea dicha, por lo expuesto antes sobre semidioses imbatibles. Pero Supergirl me enamoró en la peli de 1984 y me ha enamorado en esta aparición relámpago de 2025.
Creo que la de 1984 era igual de casposa, ¡o mucho más! que esta. Pero, así con todo, pienso comentarla en el fancine.
Superman en el fancine


