Spider-Man: Brand New Day ha logrado lo que ninguna otra peli del Universo Marvel había conseguido: deja feliz a todos.
Esto es porque nos está gustando a todos los que nos hemos rascado el bolsillo para ir al cine y verla. Nos gusta a la vieja guardia, que peinamos canas y leíamos las grapas desde mediados de los 80s y les gusta a las nuevas generaciones.
Por nuevas generaciones me refiero a los que sólo conocen al Spider-Man de Tom Holland. Aunque tiene fácil descubrir a los otros dos, tan sólo necesitan ver No Way Home, la peli que va antes de esta y allí están los tres: Tom Holland, Andrew Garfield y el pobre Tobey Maguire, el «Espíderman» de mi quinta. Los que crecimos deseando ver una buena peli del hombre araña y nos topamos con la maravillosa Spider-Man en 2002.
Por eso celebré, en su día, que aparecieran los tres Spider-Man en una misma peli: Spider-Man: No way home, un paseo por la historia de la cinematografía del personaje y un viaje en el tiempo que hermanó a las diferentes generaciones de aficionados al amigo y vecino de Nueva York.
¿El mejor Spider-Man del cine?
Por lo menos sí el mejor de Tom Holland. Siempre desde mi gusto, por supuesto.
Creo que Holland ha madurado y su Spider-Man con él. Pero, y sobre todo, se ha quitado de encima el lastre de Iron Man, un personaje que había parasitado, fagocitado y anulado a Spider-Man en el Universo Cinematográfico de MARVEL.
Así lo veía yo.
El peso de Iron Man, y más aún, de Robert Downey Jr. en el UCM hizo de Spider-Man su hijo adoptivo, su teleñeco. Tony Stark tomaba las decisiones por él, elegía su traje, le influía en su manera de pensar, de opinar, de actuar y, en fin, le había convertido en su marioneta personal. Y cuanto más grande era la influencia tóxica de Stark más pusilánime parecía Peter Parker.
Por eso creo que su desaparición, tras Vengadores: Endgame, ha devuelto la identidad a Peter Parker y la grandeza a Spider-Man. Un chaval que arrastra sus penitencias, sus dudas, tiene sus fantasmas y su éxito personal es inversamente proporcional al éxito como trepamuros. Es decir, cuanto mejor le va a Spider-Man, peor le va a Peter Parker. Es su sino.
Peter Parker
Esto ha hecho siempre de Spider-Man un tipo duro y bromista, por su temple, y un fracasado, o desesperanzado Peter Parker. Este era el elemento clave que hacía que, aún siendo un superhéroe, te pudieras identificar con Peter Parker: ser frágil, pelear duro para no conseguir nada, no conseguir a la chica de tus sueños… todas esas mierdas que podías compartir con un tal Parker. No conseguir nada a la primera, tener que luchar por lo que quieres y perderlo porque lo consigue alguien que ni lo aprecia ni le importa…
Cuando soñabas con Spider-Man era porque te identificabas con Peter Parker. Y no con el Parker que vive con su tía MILF y becado por Stark. No. Con el de los tíos setenteros, que vivía en una casa normalucha a la que podían llamar hogar y al Parker que trabajaba como fotoperiodista para ganarse unas perras que le ayudaran a llegar a fin de mes. Por estos últimos matices sigo pensando que, quizás, el mejor Peter Parker sea el de 2002, pero este de 2026 podría ser el mejor Spider-Man. En cualquier caso, creo que compartirían la medalla y la posición, porque Holland ha madurado (ya lo dije el mes pasado cuando comenté su actuación como Telémaco en La Odisea de Nolan) y con él ha madurado su Spider-Man.
No obstante, y para ser coherente… siempre he dicho que Holland sería el mejor Spider-Man si usara el traje de Maguire, así que sí, me mojo y os digo que este sí me parece el mejor Spider-Man que he visto en una película.
El traje de Spider-Man
Y lo más importante de todo, insisto: para mí, es la vuelta del traje original. O de un traje similar a las grapas. No sabría deciros si mi favorito, o si ese puesto sigo concediéndoselo al Spider-Man de 2002… Pero si no es mi favorito sería mi segundo favorito.
Por fin ponemos punto y final a los trajes Stark que hacían de Spider-Man el Mini Yo del Dr. Maligno en Austin Powers. Es verdad que este traje incluye IA, pero más que al propio Stark se lo achaco a la realidad cotidiana que vivimos en nuestros días y es un extra que le ponen al traje que, visto con ojos presentistas, tiene cabida. Pero visto con ojos tradicionales, y tradicionalistas, a la porra la IA y me quedo con el traje de Maguire.
IA al margen, la estética actual recupera la lógica. Adiós a ese casco de quita y pon nanotecnológico que sólo servía para que le viéramos el careto a Holand (y a Downey Jr) en los momentos de acción. Qué pesados eran. Ahora vuelve a tener una máscara que se pone y se quita Parker como los verdugos que nos ponían nuestras madres cuando íbamos a parvulitos y hacía frío o nevaba. Porque sí… para todos los NEO amantes de la EGB ochentera, antes de la EGB teníamos… Párvulos. Aunque yo sigo usado «un verdugo» para dormir cuando hago vivac… para que no me entren arañas en la boca, alegórico, ¿verdad? Por lo de las arañas-
Adiós a los adornos superfluos que abigarraban innecesariamente el traje. Adornos, adornitos y filigranas y colorines y brillos que hacía que los superhéroes vistieran de un modo estrambótico y ridículo y lucieran más como payasos que como lo que son: superhéroes. Adiós a todo eso y bienvenida la discreción y la sencillez, síntomas de buen gusto.
I♥️NY
Nueva York es otro personaje en esta película. Y ya era hora de que una peli de Spider-Man se centrara en NY, en los neoyorquinos y reflejara el buen rollo entre ellos, sus autoridades y su amigo y vecino más popular. Y lo digo yo, que mi favorito es Daredevil…
Digamos que lo fue Spider-Man, de jovencito y, con los años, Daredevil se fue imponiendo, junto con Batman y la Antorcha humana, aunque os parezca mentira. Igual que ya os he dicho mil veces que no me gustan los grupos de superhéroes excepto uno, que me fascina: Los 4 Fantásticos, cuya peli Los 4 Fantásticos: Primeros pasos, dejó el listón altísimo para un Universo Marvel de capa caída. Pero este Spider-Man ha cogido el testigo sin que le tiemble el pulso.
No quiero irme por las ramas. Volvamos a NY.
Da gusto ver la complicidad entre el héroe y los ciudadanos de a pie. Y da gusto ver ese trabajo menudo (que, menudo trabajo) de colaboración con la policía. Nada de ser el malo, ni un proscrito, ni de actuar en paralelo a la poli pero con ésta en contra. Tienes un superhéroe que ama la Justicia y la ciudad, pues úsalo para mantener a raya a los delincuentes. Y eso pasa en esta peli.
Pero no sólo los ciudadanos, que aplauden a Spider-Man cada vez que se cruzan con el trepamuros. La poli, todos los servicios públicos de emergencias y hasta la prensa, en general. Un buenrollismo que se agradece con un mensaje optimista y positivo.
Os confieso que yo me enamoré de NY años antes de visitarla. Y lo hice por las viñetas de Spider-Man, y de Daredevil. Con los videojuegos de IC no hice sino reenamorarme.
El videojuego en Play Station 5
Esta parte es fascinante.
Cada vez que Spider-Man sale volando, de edificio en edificio, balanceándose en su tela de araña (de la que os hablaré al hablar de la peli) es como si nos metiésemos, de lleno, en el videojuego de Insomniac Games de la Play Station 5.
Es glorioso.
Han reproducido gestos, movimientos y cabriolas de los videojuegos para esos paseos urbanos del súper… Si no has jugado al videojuego, las escenas molan de por sí, pero si sí te has jugado los juegos, y te has divertido durante horas paseando por NY, saltando de un rascacielos a otro y curioseando hasta el más mínimo detalle de la ciudad en los gráficos diseñados por Insominac Games, y te percatas del guiño, y de su influencia en la película, entonces te recuestas en tu butaca del cine y te abandonas a disfrutar sin parar.
Spider-Man: No way home
Y es que New brand day viene directo de No way home. Podríamos decir que es la consecuencia de New way home que, a su vez, es la consecuencia de lo que pasó en Europa, cuando se enfrentó con Misterio, en Spider-Man: Lejos de casa.
En Lejos de casa termina con Misterio pero éste deja un caramelito amargo que se destapa en No way home: miente sobre la naturaleza de su muerte, acusa a Spider-Man y delata su identidad secreta. Por eso Peter Parker pide ayuda al Doctor Strange, para que le ayude, mediante su magia, a volver a ocultar su identidad secreta para que sus seres queridos no corran peligro.
De aquellos lodos…
Pero la magia falla por la indecisión del propio Spider-Man, que interfiere durante el conjuro de Strange, y eso abrió una brecha entre universos paralelos y abrió la puerta de este universo a todos los villanos que conocían su identidad, de ahí que se líe la marimorena con el Doctor Octopus, el Duende verde, Electro, el lagarto, y el Hombre de arena. Se monta un pifostio de tomo y lomo de estos contra los tres yoes de Spider-Man.
Tienen la victoria al alcance de la mano, pero cuando se ven ganadores, y se incorpora Strange, empiezan a aparecer centenares de otros villanos, y de los mismos, pero de otros universos, y la solución para evitar que todos ellos entren en este universo es invocando el conjuro, de nuevo, pero esta vez sin alteraciones: todos tendrán que olvidar que conocen a Peter Parker, incluidos Ned y MJ.
… vienen estos polvos
Por eso vemos a Peter Parker solo.
Su tía murió a manos del Duende verde. Happy Hogan había cortado con su tía, y tras morir Tony Stark, y tras el hechizo de Strange, si te he visto no me acuerdo. Ned y MJ son sus amigos, pero les borran su recuerdo. Es decir, Peter Parker se queda más sólo que nunca y, por ello, y para no volverse loco, se vuelca al 100% con su trabajo de justiciero enmascarado en Nueva York.
Lo comprobamos porque desde el principio de la peli le vemos enfrascado en la detención de delincuentes. Y vemos a los ciudadanos de Nueva York, literalmente enamorados de su vecino y amigo Spider-Man. Hasta la poli está a partir un piñón con el héroe enmascarado.
Pero cuando vuelve a casa, está solo. Cuando espía a sus amigos por Instagram, que siguen haciendo su vida normal, pero sin él, se siente solo. Ellos están viviendo su vida. Y por «su vida» me refiero a dos vidas, la suya, de ellos, y la suya de Peter, porque MJ y Ned están haciendo el MIT y, originalmente tenían ese plan, pero concebido y compartido por los tres, cosa a la que tuvo que resignarse a perder Parker cuando autorizó a Stange a lanzar el conjuro que salvó a la Humanidad a costa de cambiar la vida privada de Peter Parker.
Spider-Man: Brand New Day

Como os decía, esta peli es la consecuencia de la anterior. El borrado de memoria que hace el Doctor Strange, para sellar las fisuras interdimensionales dan como fruto a este Peter Parker.
Hablando de fisuras, para mí tiene una el guion, o el tema, y es precisamente ese F5. La idea era hacer olvidar a la humanidad que Spider-Man es Peter Parker. ¿Correcto? Espero no confundirme en esto porque son los cimientos de mi reflexión. En ningún caso, creo recordar, se nos dice que la Humanidad se olvidará de Peter Parker. Es decir, que no entiendo por qué MJ y Ned, y todos los demás, se olvidan de Peter Parker. Es como si nunca hubiera existido en sus vidas.
Para mí carece de sentido. Entendería que todos olvidaran su identidad secreta. Pero no que tenga que aislarse de todo y de todos porque se ha desvanecido de la memoria colectiva, del mundo entero, en general, y de sus amigos, en particular. Entiendo que hay que comprar la teoría para que la película tenga pleno sentido, y se lo compraré para disfrutar la obra, que me parece super disfrutable, porque es buenísima.
¿Relación tóxica?
Otro aspecto que dice poco a su favor, es su obsesión con MJ. ¿No se os hace un pelín tóxica? Entiendo que el muchacho se quede con el corazón roto cuando toma la decisión del reseteo. Es lógico. Pero chico, la vida te da una segunda oportunidad y MJ, pese a estar para mojar pan es siesa. En la segunda acepción de siesa, desagradable, antipática… no miréis la primera acepción, y si lo hacéis lo haréis bajo vuestra responsabilidad, aunque por su capacidad expresiva quizás también la valdría.
Parece que Peter Parker está destinado a dejar pasar las oportunidades de ligar con las que de verdad merecen la pena: lo vimos con la hija del casero del Spider-Man de Maguire, la que le hacía las galletas, y lo vemos en esta con la vecina que se cruza en su edificio pues, si recuerdo bien, le echa los tejos. Pero no, él sigue loco por el calcetín de novia del que le ha librado Strange, pero ahí sigue él, anclado. Peor aún, garreando, que es cuando echas el ancla pero no se fija en el suelo y va arañando el fondo marino empujado por la corriente.
Comprendo el sufrimiento del muchacho, que prefiere lo malo conocido a lo bueno por conocer. Insisto, no porque Zendaya no sea guapa, porque está como un queso, sino porque su MJ no parece la persona más tierna y cariñosa del mundo. Y entiendo que permanezca estancado en esa relación que él mantiene viva mientras que ella, no es que la haya olvidado, ni que haya pasado página, para ella él simplemente no ha existido nunca. Por lo tanto que la siga en redes sociales, que se cuele en sus fiestas… ahí es donde pienso que la relación se torna un poco en tóxica.
Hecha esta reflexión en voz alta, que seguro que será impopular, sí, comprendo al muchacho que intenta recuperar el amor de su vida.
Jean DeWolff
Me quitaré la única espina que tiene esta peli. La mínima cuota woke de re-racialización del personaje original Jean DeWolff. DeWolff era una policía de NY. Una mujer caucásica, de tez blanca y rubia platino que ayudó a Spider-Man y recibió su ayuda pues casi podríamos decir que hicieron un buen equipo trabajando en tándem durante una temporada.
Es más, a DeWolff le hacía tilín Spider-Man. No Parker, sino Spider-Man, por la erótica de su anonimato, su vigor, su fuerza y su compromiso con el bien y con la Ley. Murió asesinada por su novio y ex agente de SHIELD con algunas taras en su cabeza. Aún así terminó ingresando en el cuerpo de Policía, y, en sus ratos libres se convirtió en Sin Eater tras el asesinato de unos de sus compañeros en la poli.
Pues bien, Jean DeWolff no era negra, sino blanca. Fiel colaboradora del trepamuros, ¿Por qué la cambiamos de raza para la peli si John Romita la creó rubia y blanca y nunca cambió sus rasgos, desde su primera aparición en el nº48 del Volumen 1 de MARVEL Team up en mayo de 1976.
La versión racializada funciona bien, pero nada tiene que ver, ni su esencia (aquí es una madre soltera, o viuda) con atractivo cero y atracción por Spider-Man igualmente cero. Aunque sí es verdad que insta al héroe de NY a dejar de ser workaholic (adicto al trabajo) y le recomienda descanso. Sin comprender, claro está, que Peter Parker dedica casi el 100% de su tiempo a Spider-Man para huir del reseteo ocurrido cuatro años antes.
Trama
No repetiré el contexto, ni de dónde venimos porque sería repetirme innecesariamente.
Spider-Man detecta una tanqueta (un vehículo blindado ligero, armado y con ruedas) haciendo estragos por la ciudad. Obviamente se propone frenarla y empieza una persecución que se complica cuando entra en escena otro de mis superhéroes favoritos (probablemente el 5º tras los que mencione antes): Castigador (Punisher) o Frank Castle, empleando sus métodos expeditivos.
La tanqueta se empotra contra un edificio del Departamento de Control de Daños, del que luego os hablaré. Cuando Spidey arranca la puerta de la tanqueta se topa con una viejecita que es la que conducía. Acto seguido deduce que ella estaba poseída por un telépata que va saltando de mente en mente controlando a todo el que encuentra por el camino que quiere recorrer, en este caso por el Departamento para buscar, y liberar, a Mac Gargan, delincuente mejorado conocido como Escorpión.
Spider-Manse entrevista con Viuda negra en el despacho de la mujer… que resulta ser nada más y nada menos, una sauna para evitar recibir a personas armadas. Ella le dice que ese ataque no es aislado y que ha habido otros varios en otros edificios de DODC y siempre buscando algo llamado V-Max.
Departamento de Control de Daños
Este Departamento, originalmente, se dedica a reparar los daños cometidos por las actuaciones de los superhéroes. Esto es, si Hulk pelea contra tres villanos y se cargan un edificio, ellos son los que lo reconstruyen para minimizar los daños y compensar a los ciudadanos.
No obstante Spider-Man descubrirá que el lugar se usa para experimentar el bloqueo de las habilidades de los mutantes. A priori para protegernos de sus poderes, pero si hacemos una lectura retorcida, que cabría hacerla, este sería un arma de doble filo puesto que si eres capaz de doblegar, o de eliminar, los super poderes de los mutantes también podrías someter su voluntad y usarlos cual marionetas.
También vemos que el Departamento está protegido por ninjas de La mano, una organización familiar para los lectores de Elektra y Daredevil.
Daños descontrolados
Eso le pasa a Parker cuando se cruza con sus dos amigos y los sigue hasta una fiesta. Ellos celebran haber terminado el MIT y Parker va de aquí para allá por el piso de ellos (se ha colado en la fiesta) hasta que se topa a MJ besando a otro tío.
Parker huye de la fiesta, desesperado y a un ritmo frenético. Le pasa por cotilla y por meter las narices en la vida privada de la muchacha, por no mencionar que se colara en su casa. La noche avanza y Peter amanece metido en un capullo de seda que no presagia nada bueno.
El enfado, su impotencia, la pena y la rabia han precipitado un paso evolutivo hacia araña dentro de su ADN y de sus superpoderes. Una mutación que agudiza su sentido arácnido, así como su destreza, su agilidad y la versatilidad de sus movimientos, tanto cuando va lanzando redes como cuando pelea. Y sobre las redes hay que mencionar que, de la noche a la mañana, esa evolución hará que desarrolle la capacidad de generar redes orgánicas, no sintéticas, acercándole al primer Spider-Man de Sam Raimi.
Ahora vemos un falso reboot del personaje porque tiene que volver a aprender a usar su fuerza, sus telas de araña y tiene que aprender a lanzarlas y a desplazarse con ellas.
Daños colaterales
Spider-Man vuelve a encontrarse con Escorpión, y lucha con él para detenerle, hasta que llegan coches de policía y vemos, con asombro, la violencia innecesaria y desproporcionada, con que se maneja Spider-Man, que termina aplastando a Gargan contra un coche patrulla y casi deja lisiados al criminal y a la mujer policía que iba dentro del coche.
Para colmo, cuando habla con Gargan se da cuenta de que no es él, sino el ente que ha poseído al criminal y se ríe en la cara de nuestro superhéroe y se pira saltando de cuerpo en cuerpo.
Daños brutales
Peter Parker decide acudir a la Universidad. Va a una clase de Bruce Banner, quien ha desarrollado un inhibidor que mantiene a raya a HULK, sin dejarle aparecer.
Habla con Banner, quien deduce, por la agudeza de sus preguntas, que Parker no es alumno suyo (lo cual dice muy poco de sus alumnos). Parker le consulta si sería posible usar el desinhibidor para aislar los aspectos negativos de la naturaleza sobrehumana y silenciarlos, a favor de los positivos. La pregunta no está mal tirada, la verdad, aunque la respuesta de Banner no es menos aguda, al preguntarle si él sabría distinguir los aspectos buenos y malos de la naturaleza.
Banner no le sirve exactamente de ayuda pero le deja con el runrún del inhibidor en la cabeza y se vuelve para casa. Parker vive en un ático chulísimo y tiene un equipo informático de primerísima generación, y una impresora 3D impresionante que usa para retocar su traje, sus telas de araña (antes de la orgánica) y algún que otro cachivache como el propio desinhibidor en el que empieza a trabajar y a sacar los primeros prototipos.
El objetivo de este proyecto digital es poder bloquear las habilidades telepáticas al tipo raro que está liándola parda.
Daño emocional
El telépata se adelanta a Peter Parker y descubre la existencia de MJ, y Spider-Man se lanza al rescate de su amada.
llega el momento romanticón de la peli, cuando Parker salva a MJ y se la lleva a lo alto de un rascacielos. Allí, tras el subidón de adrenalina del paseo en red, terminan hablando y se terminan sincerando. Spider-Man pone sobre la pista a MJ, de todo lo que ocurrió, y ella le pide un beso para ver si revive las emociones y las sensaciones desparecidas tras el conjuro del Doctor Strange.
Spider-Man se sube, despacito, la máscara, para dejar sus labios al aire y ella le da un beso, muy al estilo al que Kirnsten Dunst le dio a Tobey Maguire en su Spider-Man, en 2002. El beso por antonomasia entre estos dos personajes. La nueva MJ besa a Parker, quien se deja llevar por el ardor de su amor y se vacía emocionalmente diciéndola lo que ha deseado decirla durante los últimos cuatro años: «te amo».
Entonces el telépata se ríe de Parker, en su cara, porque va dentro de MJ, y se pira tras comprender, Parker, que ha usado a MJ para meterse por primera vez en su cabeza. La cosa queda en un empate porque la IA del traje ha grabado la imagen real del telépata, que resulta ser una mujer. Pero… ¿Quién es?
The Punisher
Spider-Man se lleva a MJ, ya siendo ella misma, y entra en la guarida del Castigador.
Frank Castle vive escondido y de espaldas a la sociedad. Huye de los buenos y de los malos, porque todos huyen de él y entre todos se persiguen mutuamente. Esto hace que exprese una reflexión más que coherente, razonando que él no eligió ese modo de vida. Preferiría vivir en su casa con su familia. Pero la vida le ha puesto donde está, y aislado de la sociedad no hace daño a nadie… a nadie que no merezca ser dañado, porque su manera de ser justiciero es distinta a la de Daredevil (Punisher pertenece más al mundo Daredevil y Elektra que al de Spider-Man) y la del propio Spidey.
Castle no duda en matar. Es más, mata porque no cree en la Justicia. Él coge al delincuente, lo juzga y lo ejecuta. Y me parece bien, que conste, porque sino los delincuentes y los criminales terminan ganando siempre sin pisar la cárcel mientras que sus víctimas descansan a cuatro metros bajo el suelo. Por eso Frank Castle elimina esos parásitos de la Sociedad sin que le tiemble el pulso y por eso huye de todo y de todos, incluso de la policía.
Precisamente por eso confía Spider-Man en él, porque es el único que podría proteger a MJ mientras él sale a cazar al telépata. Además, conforme se menciona, por segunda vez, Spidey salvó la vida a Frank y le dice que le debe una.
HULK
Antes de seguir, os diré que aparece una pista llamada V-Max. Es la única pista que tenemos para resolver todo este acertijo. ¿V-Max? ¿Qué significa? Ni idea. Pero por el momento eso no es lo más importante. Tan solo descubrimos que el villano está buscando a una hermana, que tendría los mismos poderes, que cayó presa Por el Departamento de control de Daños.
Mientras tanto la peli avanza hacia la pelea con HULK. Sí, con HULK, porque la telépata ha logrado meterse en la cabeza de Bruce Banner y ha desatado a la fierra para que la ayude a echar abajo la puerta blindada que, teóricamente la llevará a lo que quiera que sea V-Max.
La pelea es una pasada. HULK quiere reventar a Spider-Man y Spider-Man intenta huir (a ver quién reduce a HULK a guantazos…) y, mientras huye, Peter Parker habla con HULK y la bestia verde recuerda a Parker, cosa que no hacía Banner, y ahí deja de pelear con Spider-Man mientras que el jefe del Control de Daños ha reducido a la telépata dejándola temporalmente fuera de juego.
Aquí podría haber terminado la peli. HULK relajado y Spider-Man victorioso porque ha ayudado a detener al villano.
V-Max
El villano resulta ser Jean Grey. Uno de los mutantes principales, y fundamentales, de los X-Men. Mutante de clase 5 con telepatía y telequinesis. Es uno de los personajes más poderosos de todo este mundillo. Es peligrosa, extremadamente peligrosa, pero si no supiera, ni pudiera, controlar sus poderes. Cosa que entenderemos cuando, en un medio trance descubramos qué era V-Max, una etiqueta que vio Sara, su hermana, antes de morir.
Ella deduce que su hermana fue apresada por los mismos que la retienen. Y que experimentaron con ella, para controlar o para extraerla los poderes, y abusaron de su resistencia, hasta tal punto, que murió en el mismo sitio en el que tienen ahora presa a Jean. Esto desencadena todo su poder generando una burbuja de parálisis en algunos kilómetros a la redonda.
Es entonces cuando, mas o menos, Peter Parker comprende que algo ocurre y pone rumbo hacia el epicentro del problema. Los únicos movibles dentro de ese radio son Spider-Man, quien demostró ser inmune a la telequinesis de Jane Grey (por cierto, interpretada por la misma que hizo de Max en Stranger Things) y los ninjas de la mano. Por un momento esperé ver aparecer a Daredevil, y a Elektra, pero no, quien aparece es otro miembro de ese universo, Castigador, con un rifle de francotirador.
Castle no duda en apretar el gatillo para eliminar a Jane y Parker, que sabe que puede reconducir a Jane, por la vía emocional, se interpone entre la bala y ella para demostrarla que no está sola en el mundo y que puede encontrar otras personas que la ayuden. Todo esto después de haber dejado que ella se adentre en un recuerdo del propio Peter Parker en el que su tía May le dice las palabras mágicas «un gran poder conlleva una gran responsabilidad» y esto aplaca a Jane justo antes de que caiga Spider-Man, en su lugar.
El propio Punisher lleva a cuestas a Spider-Man hasta el hospital, dejándonos una escena casi idéntica a una viñeta del cómic Civil War, en la que también lleva en brazos a Spider-Man a un hospital.
Final feliz
Peter Parker logra recuperarse, tras un tiempo convaleciente.
Cuando despierta ve que quien está cuidándole es Frank Castle, arrepentido por haberle disparado, pese a que fuera por error. Se sobreentiende que los médicos, y las enfermeras, preservarán la identidad del trepamuros, como parte de su código deontológico, y como agradecimiento al superhéroe por los servicios prestados.
Cuando despierta ambos héroes consolidan su amistad, y como Parker quiere irse. Frank se queda con la máscara de Parker y se la pone para fingir que es Spider-Man por la ventana de su habitación. Eso dará tiempo a Parker para que se vaya culebreando entre el público neoyorquino con lágrimas en los ojos porque se repiten las muestras de cariño anónimo hacia Spider-Man.
Pero más disfrutará encontrándose con Ned en una cafetería. Se acerca y le saluda, con el saludo privado que tenían ellos antes del borrado de memoria, y sin saber por qué, Ned repite el saludo por inercia y, tras terminar ese saludo mira a Peter y lo reconoce.
Hay otra escena que ahora mismo no recuerdo cuándo ocurría… esa en la que MJ permite a Spider-Man pasar un rato con Ned, en su piso. Ella se limita a ver cómo estos dos supuestos desconocidos se entretienen juntos como si, de verdad, se conocieran de toda la vida y hasta hacen una broma friki parafraseando a Gandalf el gris cuando explica el inicio de El Hobbit a Frodo, diciendo aquello de «Si te refieres a lo del dragón, yo solo colaboré un poco. Todo lo que hice fue darle un pequeño empujón para que saliera por la puerta» en La Comunidad del Anillo, amén de un par de apariciones de naves y figuras de La guerra de las galaxias para entrañar las dos mejores referencias cinematográficas de la peli.
Evangelización cinematográfica
Permitidme despedir este comentario apreciando algo que sólo ha logrado MARVEL con sus películas.
Yo soy el friki que me quedo viendo los títulos de crédito de todas las películas que veo en el cine. Cuando voy a la sala con mi amigo Chema somos siempre los últimos en salir. Y me da mucha rabia la espantada con ríos de gente saliendo de la sala. Sin embargo, la broma de la escena post créditos en las películas de Marvel ha logrado hacer que todo el público, en una sala abarrotada, incluso los jóvenes, que no tienen paciencia para nada… como os decía MARVEL ha logrado evangelizar a sus espectadores que son los únicos que aguantan todos los títulos de crédito para ver ese guiño final.
Olé por MARVEL.
Spider-Man en el fancine











