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Zona hostil

Tabla de contenidos

Ficha técnica de Zona Hostil

Título: Zona hostil
Título original: Zona hostil
Director: Adolfo Martínez
Nacionalidad: España
Año: 2017
Productora: Tornasol Films, Castafiore Films, Hernández y Fernández PC
Productor: Javier López Blanco
Distribuidora: eOne Films Spain
Duración: 90’
Guión: Luis Arranz, Andrés Koppel
Música: Roque Baños
Fotografía: Alfredo Mayo (A.E.C.)
Montaje: Mapa Pastor y Manuel Bauer
                       

Ficha artística

Teniente Conte – Raúl Mérida
Capitán médico Varela – Ariadna Gil
Comandante Ledesma – Antonio Garrido
Capitán Torres – Roberto Álamo
Cabo Sánchez – Ingrid García Jonsson
Cabo Carranza – Ismael Martínez
Sargento Aguilar – Jacobo Dicenta

Cine bélico español

El cine español madura y demuestra que se puede hablar del Ejército Español sin tener que echar pestes de nuestros muchachos y, sobre todo, ha comprobado que los españoles estamos ávidos de buen cine en el que nuestros valores, nuestras armas y nuestra bandera protagonicen una película sin tener que esconder nuestra identidad y gozando con nuestros compatriotas y nuestros distintivos.
 
Un helicóptero de aeroevacuación médica sufre un accidente mientras cumple una misión de evacuación. Hunde una de sus ruedas en una arena blanda que cede al peso del helicóptero, y vuelca sin poder evacuar a dos marines estadounidenses que han resultado heridos por la explosión de una mina.
 
La primera misión da, de facto, paso a una segunda misión: sobrevivir una noche entera rodeados por terroristas afganos, a la espera de poder evacuar a los heridos y, si es posible, recuperar el propio helicóptero para no dejarlo atrás como trofeo para los terroristas.

Hechos reales

Todo son hechos reales, basados en dicha misión de rescate de agosto de 2012 en Afganistán, con algunas adaptaciones y licencias cinematográficas, como que, en la vida real, los americanos fueron evacuados antes y solo quedaron españoles en el desierto.
 
Sin embargo, el comandante Ledesma apunta en la base a la idoneidad de no solo recuperar a los militares, sino también devolver el helicóptero español a la base para evitar que los terroristas se pudieran fotografiar con el aparato y explotarlo con fines propagandísticos.

Black Hawk derribado

Los mandos deseaban evitar, a toda costa, un «Black Hawk derribado a la española«.
 
Esta mención nos lleva a otra peli, filmada por Ridley Scott en 2001 y, también ella, basada en otro hecho real y similar, aunque con un desenlace triste para los pilotos estadounidenses. Fueron apresados por la turba somalí. Se defendieron como gato panza arriba hasta agotar su munición y fueron secuestrados, desnudados y asesinados con un comportamiento tribal que encogió el corazón al mundo civilizado.
 
He dicho que el comandante se llamaba Ledesma, pero esto es en la versión cinematográfica, en homenaje a un subteniente real, de apellido Ledesma, fallecido en Albania. El comandante real, de la misión de Zona hostil, respondía al apellido de Barbancho.

FAMET

Las FAMET (Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra) aportaron los helicópteros que vemos en la peli: los tres Chinook y los dos Tigres. La Legión Española, que también sale en la peli, fue imprescindible para sacar la película adelante pues todos los extras (insurgentes y legionarios) que aparecen en la película eran caballeros legionarios. También facilitaron los vehículos de tierra.

 
Sin embargo, los tigres reales que vemos en la peli lo fuero sólo para la ficción, puesto que en la vida real se utilizaron dos Mangusta italianos.
 
Por primera vez vemos la tensión que se ha de sentir en el combate trasladada a una cinta de cine español. Es la primera superproducción de cine bélico en nuestro cine y, la verdad es que hay momentos en los que la comunicación con el espectador está tan lograda y afinada que, conforme va empeorando la situación empezamos a empatizar con los protagonistas, más y más, y a sentir angustia por su destino incierto.

Tensión

Adolfo Martínez ha sabido trasladar esa tensión «in crescendo» desde el minuto 1 de la película. pues, si te desmarcas de los hechos reales y te sumerges en la cinta como si fuera una peli de aventuras funciona, la historia (de ficción) funciona al 100% desde que aparece el convoy en la primera escena.
 
No ha hecho más que aparecer y ya se masca la tensión porque intuyes que algo va a pasar. Lo tienes meridianamente claro, lo que no sabes es qué, ni cuándo.
 
Nuestros muchachos en Afganistán, con los americanos, atravesando el desierto. No puede haber mayor «Zona hostil» porque te sabes rodeado de arena, sol, calor y asesinos dispuestos a volar la tapa de los sesos a cualquier soldado del mundo civilizado que plante su bota en su tierra en pos de la Libertad.
 
Esos son los parámetros en los que transcurre esta película.

Héroes y antihéroes, militares Vs. terroristas… 

Y para colmo, de trasfondo, un protagonista imprevisto: un helicóptero.
 
Pero no un helicóptero cualquiera.
 
Se trata del Super Puma HD21-12. El mismo que protagonizó la historia verdadera en la que esta peli se basa. Dicho helicóptero es el medio de transporte para misión MEDEVAC (evacuación médica) para evacuar a los americanos. El mismo helicóptero que surca los cielos afganos de norte a sur rescatando civiles heridos por las armas de los terroristas. Una vez accidentado el helicóptero español, los americanos (en la vida real) fueron evacuados por dos Black Hawk americanos.

El ejército no es una ONG

En la misma peli se deja bien claro que el Ejército no es una ONG. No obstante se refuerza, también, su labor humanitaria encarnada en el Capitán médico Varela.
 

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Dicho Capitán Varela es interpretado por Ariadna Gil, quien alcanza su madurez interpretativa en esta peli y no sobreactúa al enfrentarse a un personaje tan real como la vida misma, cosa que sí lamenté cuando comenté Alatriste y su triste interpretación de María de Castro. Aquí sí resulta creíble y sí transmite emociones y sentimientos acercando el lado más «humano» del Ejército.
 
Aunque me niego a definirlo como «el lado más humano«, tal cual he leído y escuchado en varias entrevistas con preguntas de periodistas que orientaban las respuestas de los actores. Tan humano es ir al otro lado del  mundo para asistir médicamente a niños como trasladar una división de soldados que van a jugarse el pellejo por evitar la tiranía y la opresión, sea política o religiosa.

Si vis pacem, para bellum

Se juegan su vida para proteger la de todos los demás. La de los que nos quedamos en casa gozando de esas libertades que se tienen que proteger dentro (ahora más que nunca) y fuera de nuestras fronteras, porque la Libertad, y la Paz, no son derechos inherentes al ser humano y, si quieres Libertad, y quieres paz, tienes que hacer bueno el dicho romano Si vis pacem, para bellum, es decir: Si quieres la paz prepárate para la guerra. Porque no falla, siempre hay quien te quiere invadir, someter y cambiar tu modelo de Sociedad.
 
El momento más emotivo en la película es cuando los caballeros legionarios rezan el Credo de la Legión. Se cierra la noche afgana en torno a ellos y se saben un puñado de soldados rodeados por un enjambre de asesinos que van estrechando el cerco para acosarlos hasta matarlos.

Es cuestión de tiempo

Los helicópteros de rescate no podrán llegar hasta pasada la noche. Los legionarios deberán resistir con lo justo. Aguantar el ataque y cuidar los unos de los otros.
 
Vemos una escena que define con crudeza la realidad de la situación. El momento en que aparece «un pastor«. Se abre un debate entre el Teniente Conte y el Sargento Aguilar. El primero lastrado por su inexperiencia personal y, más aún, por el peso del reconocimiento a la hoja de servicio de su padre. El segundo es un suboficial con una trayectoria y experiencias que ya las quisiera para si el Teniente.
 
El pastor resulta sospechoso y el Sargento quiere abatirlo para que no ponga en riesgo a toda la unidad. Si lo deja marchar, según su intuición, dará a conocer a los terroristas la situación del convoy, que pasará a ser carne de cañón por la mala orografía del lugar, pues están rodeados por colinas por los cuatro puntos cardinales. El Teniente no quiere abrir fuego sin haber sido atacado, es decir, sino es en estricta defensa propia, y confía, ingenuamente, en la inocencia del pastor. El pastor es el chacal que trae al resto de la manada para acosar y terminar con los españoles.

Evolución de los personajes

En la peli veremos cómo evolucionan los personajes. El Teniente Conte (Raúl Mérida) empieza siendo despreciado por su inoperancia y termina ganándose el respeto de todos sus subordinados. Esto ocurre cuando acepta su inexperiencia y se deja aconsejar por los veteranos, que, como habría dicho Luis Aragonés, «tienen el culo peláo«.
 
Dejándose asesorar él podrá cuidar mejor de sus hombres. Porque tomará las decisiones correctas y porque transmitirá confianza, un detalle de importancia capital en cualquier trabajo de equipo con un líder resolutivo, y más en un campo de guerra en el que cualquier error te puede costar la vida tuya y la de todos tus hombres. Eso y su condición de madridista harán que termine liderando a su tropa como Dios manda (no se me notan los colores… qué va).

Intérprete

La lectura buenista de la peli es hacer que el sargento termine comprendiendo que no todos los musulmanes son malos y hay alguno que puede salvarse. En alusión al intérprete local del que desconfió desde que se puso a hablar con el terrorista que fingía ser pastor.
 
El intérprete había perdido a toda su familia porque los talibanes la mataron por haberse ido él a vivir a Barcelona. Ya que menciono este caso, en particular, os recomiendo leer mi comentario de la película El pacto, o verla directamente, para que entendáis la situación tan delicada por la que pasaron todos los intérpretes que quisieron ayudar a las tropas occidentales cuando fueron abandonados a su suerte, por los americanos, cuando Joe Biden ordenó la evacuación de sus tropas.
 
Otra peli que se puede ver, pero que, sobre todo se puede leer, es 12 valientes. Una peli entretenida que no ha sabido plasmar, ni de lejos, la esencia del libro Soldados a caballo de Doug Stanton.

Reparto

El Comandante Ledesma liderará toda la operación: en tierra, en el aire, en la base y entre los legionarios que esperan su rescate. Será la figura clave para salvar tanto a los soldados como al aparato accidentado y con ellos, sobre todo con el aparato, la dignidad del Ejército al negar el trofeo a los terroristas. Siempre de buen humor y optimista, como hay que ser. No se podría haber elegido un actor más adecuado para este papel que Antonio Garrido que se convierte en una de las figuras clave de la peli porque nunca pierde la tensión del combate ni la gracia y el placer de vivir. Para muestra su entrada en escena jamón ibérico en ristre sellando la peli con un producto 101% español.
 
El Cabo Sánchez (Ingrid García Jonsson) aterriza en Afganistán sin ninguna experiencia en el ejército y su bautismo será de fuego, madurando de cero a cien en una noche rodeada por talibanes con el doble riesgo de ser soldado occidental y mujer, en un país musulmán.
 
El Capitán Torres (Roberto Álamo) será, casi con toda seguridad, quien viva la situación más peliaguda en la película y en la misma vida real, porque no atravesaba sus mejores fechas, en lo personal, justo en el momento en que su helicóptero cae y él resulta herido. Con todos estos problemas, internos y externos, se enfrenta a su peor noche con los islamistas acechando.

En definitiva

Me encanta el papel del francotirador legionario y su relación con la tiradora del helicóptero. Me gustan las tensiones y cómo se alivian mediante la cooperación con un único objetivo en común: sobrevivir.
 
Gracias por fin por hacerme disfrutar con una película coral y bélica española. De momento un oasis en medio de un desierto interminable. Pero si hay oasis es que hay agua, y con agua podremos huir del rigor del desierto. Por algo se empieza.

Casualmente acabo de conocer la noticia del fallecimiento de Carme Chacón, Ministro de Defensa español hasta pocos meses antes del incidente que describe esta película.

La música de Roque Baños acompaña al espectador a lo largo de la peli y termina convirtiéndose en un hilo de fondo que refuerza toda la escena con carácter pero sin asumir el protagonismo de los hechos. Un acierto seleccionar a Roque Baños, como ya dijera (también) al comentar Alatriste.

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