No os extrañe que el bueno de Predator: Badlands sea un Yautja.
Es decir, que el bueno, ¡oh, sorpresa! es un «depredador«, o sea, el malo de toda la vida.
Dicho así podría parecer hasta original, pero visto en clave de ingeniería social, vemos que no hace más que repetir el patrón habitual en las últimas dos décadas: abusar de inclusión y humanizar al malo, por muy bicho raro y malo que sea, para que no se sienta excluido. Ya estaban tardando en tocarnos la fibra con la oveja negra de la familia yautja, esos humaniodes con boca de cangrejo y muy malas pulgas.
Un depredador canijo y flojete. No en términos humanos, pero sí entre los suyos. Es decir, nos piden que empaticemos con el malo, porque ha sido apartado del clan por débil. Es decir, apelan a nuestras emociones, porque la vida de hoy en día es eso: un batiburrillo de emociones. ¿No os dais cuenta de que se trata de abrazar al malo y de comprender que si es de mala condición, lo es por culpa de la Sociedad. Señores, una peli de 2026, pero el poso sociopsicológico podría ser de 1726, con los primeros pasos de un tal Rousseau, que fue quien propuso este modelo social en el siglo XVIII. ¿El padre del buenismo… la semilla del Mal?
Es querernos convencer de que el alien es el malo para nuestra especie, pero ese, en concreto ese, es bueno, mira tú. Vamos a verlo hasta en Los anillos de poder. En la tercera temporada parece ser que veremos a un orco bueno, con un par. Como si el pobre Tolkien no se hubiera vuelto y revuelto en su tumba desde que Radagast va en un trino tirado por conejos megadopados en El hobbit. De las dos primeras temporadas de este monstruo televisivo, ni opino.
«Y sin embargo, se mueve»
Lo dijo Galileo Galiei juzgado por defender la teoría heliocéntrica.
Quiero decir… que, dicho lo dicho, y pese al inicio de mi comentario, que lo hago para destapar el truco que subyace por debajo del guion, la peli es la mar de entretenida. Es decir, a mi no me cuelan la pildorita ideológica. Rechazo su fórmula y me inmunizo a sus (d-)efectos. Me quedo con la pátina azucarada con que maquillan su sabor amargo. Es decir, me quedo con la aventura y con la acción.
Predator: Badlands tiene acción a raudales y es entretenida. Y no es poco decir. Porque estamos padeciendo truños más largos que, encima, te dejan con la sensación de tomadura de pelo integral. En eso no cae esta peli, cuyos 107 minutos se te pasan en un plis plás. Casi sin pausa, casi sin respiro. La peli empieza con acción y mantiene un ritmo trepidante hasta la penúltima escena, y la última se relaja pero dejando un cliffhanger que anuncia secuela, como poco. Pues creo que vamos a tener Dek para rato.
Predator: Badlands
A partir de aquí haré espóileres.
Dek, obviamente, es el protagonista: ese yautja «enclenque«, según su propio padre que sobrevive mediante astucia e ingenio a las mil y una perrerías que tiene por delante. Es verdad que es canijo, si lo comparamos con su hermano y con su padre.
Nada más comenzar la peli le vemos como si estuviera inmerso en una cacería. Rumbo a una cueva en la que se encuentra con otro yautja. Pero este segundo sí es como los que acostumbramos a ver en las demás pelis de la saga, un bicharraco enorme e imponente. Es su hermano Kwei, y comprendemos que lo está adiestrando para convertirlo en un cazador. En un depredador.
Por la conversación que mantienen, mientras combaten, vemos que el mayor recalca uno y otra vez lo canijo que es Dek, y que no conseguirá ser uno más del clan, porque no tiene el físico, ni la fuerza necesarios. Pero también vemos que Dek no se rinde, que vuelve al ataque una y otra vez, como las olas en la orilla del mar, hasta que dan por finalizado el entrenamiento y se van a la nave del hermano mayor.
Allí descubrimos que Dek salvó la vida de Kwei cuando eran pequeños. No se nos dice cómo, pero Kwei parece guardar, y mantener, su agradecimiento a lo que quiera que hiciera Dek en su momento, para salvarlo.
El juramento
Kwei intenta desalentar a Dek, pues sospecha que si su hermano pronuncia el juramento de ir a cazar una bestia, tendrá que cumplirlo, o morir en el intento y, claro está, no cree que lo pueda lograr.
Consultan juntos una máquina que muestra planetas y las fieras más imponentes de cada uno de ellos, hasta que se topan con el planeta Genna, hogar del kalisk, la bestia más poderosa de todas las que conocen los yautja, que son los cazadores más letales del universo conocido. Dek pregunta por la bestia, y su hermano le diche que hasta su padre teme al kalisk, y el enclenque decide que esa será su presa y su llave para formar parte del clan, con plenos derechos.
Kwei se rie de su hermano, y le dice que no podría darle caza, ni sobreviviría al encuentro, pero Dek ya se ha juramentado y no hay marcha atrás: según Kwei su hermano merece, al menos, la oportunidad de tener su primera cacería, pero no le queda otra que acatar la decisión del benjamín, cuando terminan porque su padre hace acto de presencia.
Dek sale a dar la bienbenda al padre, que lo desprecia, y sin tapujos le pregunta al mayor por qué no ha eliminado al pequeño. Esa era la verdadera misión de Kwei: devolver el prestigio a su clan eliminando al más frágil del mismo. Es decir, su misión era matar a Dek, quien se revela y cae preso e inmovilizado, con una trampa que le lanza el padre, a la par que le exige al mayor que termine con la vida del menor.
Eugenesia
Parece un canto a la eugenesia, o la eliminación selectiva de especímenes que no sirven para mejorar la especie. Bueno, a decir verdad esa no es la definición. Si me atengo a la RAE es esta: «Estudio y aplicación de las leyes biológicas de la herencia orientados al perfeccionamiento de la especie humana«. Aunque los espartanos lo simplificaron despeñando sus descartes colina abajo.
Pues en esta peli pasa algo parecido. Ya os he dicho que nuestro protagonista es un enclenque, canijo y flojete. Tiene todas las cartas para un descarte, y el descarte es él mismo, pues el padre le ve como una vergüenza para su clan. Un lastre por el que todos los ajenos al clan, y propios, se mofan de toda su familia. Así que lo que pensábamos que sería un adiestramiento, era en realidad la manera que tenía Kwei para postergar lo inevitable. Tiene que matar a su hermano.
Pero ya os he dicho que le debe su propia vida. Y, lo que es peor (para él)… quiere a su hermano. Aprecia su compañía, reconoce su esfuerzo y aplaude su pundonor. No quiere matar a su hermano, ni aunque se lo haya encargado su padre.
El juramento, II parte
Ya he contextualizado la acción. La presente y la venidera, pues cuando Kwei alza su arma para rebanar la tapa de los sesos a Dek. Pero pensadlo bien, si se cargan al protagonista en el minuto 10 de la película, adiós película. Así que baja su espada y usa su filo para liberar al hermano de la trampa en la que está atrapado, entrampado.
Al padre le hierve la sangre viendo que el fuerte salva al flojo. Es decir, viendo que Kwei no tiene las agallas para matar a su hermano comprende que su muestra de piedad es, en sí mismo, un síntoma de debilidad.
Ni que deciros que la lía parda y Kwei tiene el tiempo justo para encerrar a Dek en su nave, poner el piloto automático rumbo al planeta del bicho ese, perder un brazo y, después, la cabeza. Dek sale disparado al hiperespacio y termina en Genna, el planeta del Kalisk.
Lobo solitario

Han pasado 13 minutos y 35 segundos y, la verdad, ya sabemos perfectamente quién es el protagonista. Y cómo es. Sabemos su procedencia, como especie y como clan dentro de su especie. Sabemos que es un error de su naturaleza. Un aborto con vida. Es carne de cañón del bullying. Por canijo, inexperto, por terco, cabezota y por feo. Sobre todo por feo, pues creo que es feo hasta para los suyos, que ya es decir.
Claro que entre los yautja el bullyng consiste en que te arranquen la columna vertebral tirando desde el cráneo. Ahí lo dejo.
Sabemos que debería estar muerto. Que su hermano se ha sacrificado por él. Sabemos que quien se ha cargado a Kwei es su propio padre. Y, sabemos que su única escapatoria le ha llevado a Genna, el planeta habitado más peligroso del universo. Lejos de su manada, o clan, Dek es un lobo solitario que se ve forzado a salir a cazar solo,
En Genna todo es potencialmente letal. Flora y fauna han evolucionado para depredarse mutuamente. Cuando digo que «todo es potencialmente letal» me refiero a eso, literalmente, pues vemos que no ha pisado el planeta, es decir, está cayendo en una especie de cápsula, y ya recibe el primer ataque de un pajarraco que parece un pterodáctilo. Ya en tierra no pasan ni tres minutos y ya lo vemos enfrascado en la primera pelea.
La manada
De eso va esta peli.
De reunir a un grupo de desarrapados, de distintas especies, dos de ellos, y sintético, el tercero.
Como os decía, nada más aterrizar empieza la acción. Si es que se puede decir así, porque la peli es 100% acción desde el minuto 1. Digamos que, una vez en Genna, se va metiendo en un lío tras otro y logra sobrevivir gracias a la aparición del sintético de la Corporación Weyland-Yutani. Sí, de los que aparecen en la saga Alien. Pero antes de que el sintético aparezca en escena, vemos cómo se prepara Dek, sacando toda su parafernalia de caza. Y también vemos cómo quedan inutilizadas por unos bichos con forma de lianas (de las que cuelgan de los árboles) asesinas.
Solo salva su espada. A mí me recuerda, por su filo, a la espada del mandaloriano, porque tiene un filo de vete a saber qué que lo hace ser brillante y corta troncos de árboles como quien corta un plátano al medio. Lo peor de esa espada es que es plegable. Habéis leído bien. La lleva colgada del cinto, doblada sobre sí misma. Como las navajas de Albacete, pero en este caso plegadas doblando el filo al medio. No cabe mayor idiotez que diseñar una espada que se dobla al medio, por inútil y peligrosa. En fin… son tiempos difíciles para el buen gusto en el diseño. No hace falta más que ver los disfraces de los superhéroes para comprender que son estrafalarios.
Espíritu Santo
Dicho esto, Dek se ve atrapado en medio de un jardín de flores ponzoñosas que responden a los estímulos externos expulsando una especie de aguijón venenoso y sobrevive gracias a Thia, el sintético femenino lisiado por un kalisk. Por lisiado me refiero a que el kalisk le dio un zarpazo y la arrancó medio tronco y las piernas. Pero, como es un robot, se salva.
Aquí viene el mayor Deus Ex Machina de la historia del cine. Por lo menos para mi gusto. Un Deus Ex Machina es cuando algo aparece, o desaparece, o funciona, o se descubre por arte de birlibirloque para gusto del director. Esto suele coincidir con que su aparición (del efecto) le salva el culo por algo. En este caso ese «algo» es cómo se comunicarán los personajes.
Thia resulta ser un C3PO buenorro. Es decir, traduce idiomas pero con caídita de ojos de un nivel superior. No creáis que se lo piensa mucho el director. En su primera toma de contacto ya dice Thia «traductor universal», por lo que ella puede hablar en inglés y la entiende todo Dios, de ahí lo del Espíritu Santo, que se posó sobre los apóstoles en forma de lengua de fuego. Aquí lo mismo pero sin el fueguecito. El Espíritu Santo permitió que se predicara la palabra de Dios, mediante el don de la comprensión como manera para sortear la barrera del idioma. Pues lo mismo.
El macho Alpha…
Ya llego a la manada, ya…
Ya hemos visto cómo se conocen Dek y Thia. Y cómo Dek se resiste a colaborar con Thia porque arguye que él caza solo, a lo que ella responde que los lobos que cazan solos, mueren solos.
Ella le demuestra que puede serle de utilidad, por su conocimiento del medio hostil en el que se desenvuelven, y por la vía de los hechos, que no detallaré aquí para no arruinar la acción. Y le explica a Dek que ella es un sintético, como un objeto artificial diseñado por los humanos para realizar tareas de extremo peligro. T Genna es un peligro extremo.
Bicho y robot se unen. Ya son dos. No son una manada, pero dan sus primeros pasos dejando atrás sus vidas en solitario. Cuando se encuentran, Thia estaba atrapada en el nido del bicho ese que dije antes que se parecía a un pterodáctilo. Se salvan mutuamente y Dek la toma como la herramienta que es, vamos, que la usa para aprovecharse de sus conocimientos del planeta y de sus habitantes.
Aún así, y con todo, este es el inicio de una manada (de tres), porque no tardarán en recibir un tercer miembro. Un bicho más raro todavía que hace las veces de alivio cómico tradicionales. Incluso no se cortan un pelo al homenajear a Tiburón un par de veces, con dos escenas del clásico. Sobre todo una en la que el simio azul,, Bud que se les une imita al hijo de Brody, en la escena en la que el hijo imita al padre.
Corporación Weyland-Yutani
Son los fabricantes de los sintéticos que hay en Genna. Porque Thia no estaba sola en este planeta. También está su gemela Tessa, que está interpretada, también, por Elle Fanning. La peli tiene detalles que recaen en los topicazos, como caracterizar al villano como agresivo y al héroe con expresión noble. Agresivo Vs pacífico, con cicatrices Vs rostro angelical… No falta un tópico.
Tessa tiene a su cargo a otro puñado de sintéticos que reparten estopa hasta dormidos. No hace falta que lo deduzcamos, lo vemos porque empiezan a seguir el rastro de Dek, a partir de la nave de evacuación con la que se estrelló el yautja. Los vemos inspeccionando la nave y son atacados por las lianas esas, asesinas, y vemos cómo luchan y la destreza que tienen disparando y nos demuestran que son unos bichos potentísimos. Son capaces de enfrentarse al kalisk, aunque todavía no han desentrañado su verdadera naturaleza.
De ahí que los dos sintéticos gemelos se separaran, y que Thia esté partida por la mitad.
La Corporación Weyland-Yutani es una macro empresa salida de la saga de Alien, por lo que, cuando menos, resulta curioso que aparezca en una de Depredador, sin que sea una de los Alien Vs Predator. Esta empresa controla la terraformación fuera del Sistema Solar y tiene dos obsesiones: capturar un xenomorfo (alien) y la vida eterna, a través de la tecnología y la investigación biológica de especies alienígenas.
Todo esto nos hace pensar, sin mediar duda alguna, que el pelotón de sintéticos son malos y su jefa, Tessa, la peor de todos.
El kalisk
Tenía ganas de ver el enfrentamiento con el kalisk, pues permanecía intrigado desde que lo mencionó Kwei, al principio de la peli. Pero he de confesaros que la aparición del pelotón de sintéticos de pronto me vi queriendo ver a estos en acción, tanto como a la bestia de Genna.
Por fin vemos el primer duelo, entre Dek y el kalisk. Menudo bicharraco. No solamente es una bestia parda, que lo es, también tiene una serie de poderes que le hacen verdaderamente imbatible, indestructible. Por un lado absorbe los proyectiles, y las explosiones. No le hacen el más mínimo daño. Y lo que es peor, cuando Dek abandona su artillería y recurre a la espada esa que se abría como una navaja de Albacete, en un alarde de destreza, decapita al kalisk. Y, cuando se relaja, toma aire y se dispone a bajar la guardia por haber cumplido con su misión, entonces…
Pintan bastos para Dek.
El kalisk se regenera, a una velocidad vertiginosa y prosigue el duelo, infatigable. Dek desespera, y cualquiera con dos dedos de frente, pues por fin comprende el miedo que le tenía Kwei, y comprende por qué ha sido buscado mil veces por los yautja y ninguna lo ha cazado. No hay manera de destruirle. Sin embargo, cuando el kalisk derrota al yautja, cuando va a terminar con él se frena en seco, le huele, y le perdona la vida.
El pelotón de Weylan-Yutani
Y, entonces, aparece Tessa y sus esbirros. Como ella ya se había enfrentado al kalisk, con anterioridad, prueba con un nuevo arma (sacada del arsenal perdido de Dek): unas granadas que congelan. Y el kalisk muestra su único punto débil: se puede congelar.
Los sintéticos apresan al kalisk y, dos por uno, hacen lo propio con el yautja. Mira tú por dónde la cacería ha funcionado mejor que bien.
Recapitulemos: Dek está preso, y va a ser sometido a algún que otro experimento. Permanece sedado. Thia se ha reencontrado con su gemela y Tessa está intentando extraerla toda la información posible sobre el yautja. Bud está desaparecido.
Darwinismo
Según la teoría de la Evolución de Darwin, no sobrevive el más fuerte, ni el más inteligente, sino el que mejor se adapta a las circunstancias.
Por eso Dek, que no es ni lo uno ni lo otro, sí demuestra una capacidad superlativa para la adaptación. Las primeras armas las perdió en el aterrizaje forzoso. Algunas se quedarían en la nave. Otras las perdió cunado estaba haciendo inventario y fue atacado por las lianas. El resto o lo ha ido rompiendo o lo ha ido perdiendo. El caso es que cuando llegamos a la escena final vemos el clásico videoclip de los 80s en el que el bueno se entrena para enfrentarse, siempre en inferioridad de condiciones, al malo.
Pierde todas sus armas y es capaz de rearmarse reciclando elementos naturales que va encontrando a su alrededor, darwinismo en estado puro, por aquello de «no sobrevive el más fuerte, ni el más inteligente, sino el que mejor se adapta«.
Repone cada una de sus armas adaptando, para ello, todo lo que puede serle de utilidad de todo lo que ha ido encontrando en su periplo por Genna. ¿No es un planeta hostil? Pues si sigues la máxima inglesa de «si no puedes con tu enemigo, únete a él», va y se pertrecha con armas, y armadura, orgánicas con las que se enfrenta, a los sintéticos y, para sorpresa de todos, vemos que Thia se le une, y que Bud reaparece, un poco embrutecido y nos hace comprender que es la cría del kalisk, de ahí que éste oliera al yautja y no le matara.
A ver a papá
Al final Dek regresa a su planeta con la intención de hacer comprender a Njhorr, su padre, que ha vencido al Kalisk, pero sin explicarle que lo ha vencido sin matarlo, es decir, que ahora Bud, que ha resultado ser un kalisk, le ayuda a terminar con los matones del padre, y del matón principal, que es el padre. De hecho Dek no termina de matarle, sino que le cede la dicha a Bud, quien le arranca la cabeza de un mordisco.
Depredador y Alien en el fancine

