U Are the Universe es un soplo de felicidad en un mundo caótico.
No sólo por la trama de la película, que de por sí lo es, sino por las circunstancias que rodean a su filmación. Empezaré por esto último, pues se trata de una película ucraniana y Ucrania está defendiéndose de la invasión rusa. Esas son las circunstancias que hacen, si cabe, que esta peli cobre, todavía, más valor.
U are the universe
El humor es síntoma de inteligencia.
Y saber poner buena cara al mal tiempo es una muestra. En medio de una guerra cruel, injusta e innecesaria, el director ucraniano ha sabido reírse y hacernos reír, y eso no tiene precio.
Reír y llorar, porque las emociones son consustanciales al ser humano. Quien no tenga emociones, o no sepa expresarlas, o quiera ocultarlas pierde el rasgo de humanidad. De ahí a ser eso, insensible al dolor ajeno, y recrearse en él, sólo falta un paso.
A partir de aquí hago espóiler, por lo que te recomiendo que pares de leer, entres en FILMIN y la veas, porque es una preciosidad de película.
Andryi Melnyk
Esta es una peli de ciencia ficción, con su buena dosis de humor, y una pizca de drama que la termina de humanizar. Obriy es un transportista espacial que lleva residuos radioactivos al confín de nuestro Sistema Solar, para depositarlos en Calisto, una de las lunas de Júpiter.

El viaje dura cuatro años, dos de ida y dos de vuelta, en los que el astronauta no tendrá más compañía que una especie de robot que intenta alegrarle el viaje contando chistes penosos.
En una de sus transmisiones con la Tierra su jefe le dice que han encontrado depósitos como los que lleva, cerca de Urano (creo recordar). Esto significa que en su anterior viaje, pues parece tratarse de un transportista veterano, o dejó mal, a propósito, su carga, para volverse antes, o algo funcionó mal y la carga no llegó a su destino. Esto supone que, cuando regrese a la Tierra perderá su licencia y se quedará sin empleo.
Ley de Murphy
Con el panorama que se le presenta al ucraniano, y cuando parece que la cosa no podría empeorar, la Tierra explota. Tal cual. Y nuestro ucraniano estelar se convierte en el último ser humano con vida y, ahora, sin rumbo, pues su misión carece ya de sentido.
Visto el futuro que le esperaba en la Tierra, y el que se le presenta ahora, tras dejar de existir, su panorama cambia. No parece que se lo tome tan mal. Le fastidia, porque se sabe muerto a largo plazo, y con él se extinguirá la especie humana. Pero lo sobrelleva porque, al fin y al cabo, no tendrá que rendir cuentas a nadie por lo que ocurrió, o hizo, en su anterior viaje.
Aquí se desata el humor porque, siendo el último ser humano con vida, se convierte, de facto, en la máxima autoridad de nuestra especie. No en la Tierra, que ya no existe, sino en el Universo. Se convierte en Capitán Galaxia, la autoridad suprema de la Especie Humana.
También se dedica a poner música y crea Radio Solaris, para ejercer de DJ en la mejor emisora de Radio del Universo del último mes.
Catherine
Con su nueva condición de «último ejemplar de una especie en vía de extinción» se cruza en su camino una comunicación por Radio.
Le llega un mensaje de otro astronauta. Mejor dicho, de una mujer. Se trata de Catherine, una mujer científico, francesa, que va a la deriva por el espacio, como él. Ella está por Saturno y su voz es arrebatadoramente preciosa.
Consiguen establecer una comunicación periódica con mensajes de voz de ida y vuelta, hasta que el ucraniano se decide y pone rumbo a Saturno para buscar a la francesa. Total, ya da todo igual.
Rumbo a Saturno
Conforme se van acercando las comunicaciones mejoran hasta poder hablar en tiempo real. Lo hacen gracias a un traductor, pues ninguno de los dos habla el idioma del otro. Y, conforme se acerca a Saturno le invade una sensación inesperada, se está enamorando de Catherine.
Cuando se lo dice, ella no se lo toma bien. Hasta le envía, después de un tiempo de silencio, un mensaje pidiéndole perdón y diciéndole que no es humana, sino el ordenador de su nave, que había decidido fingirse humano para estudiar las consecuencias. Esto desespera al ucraniano que vuelve a sumirse en la soledad absoluta. Creo recordar que, hasta rompe la máquina traductora o se le estropea… no lo recuerdo bien, pero el hecho es que se queda sin ella.
Cuando falta poco para llegar a Saturno recibe un nuevo mensaje de Catherine, pero no la entiende. Ella confiesa que sí es humana y le mintió porque tuvo un acceso de ansiedad ante la declaración de amor del ucraniano. Andryi ha consumido todo el combustible de su nave intentando llegar hasta Catherine y, cuando ya tiene su nave a la vista, yendo a la deriva los dos, él se enfunda su traje espacial y sale a buscarla.
Ella hace lo propio para recibir al ucraniano, pero cuando lo abraza en medio del espacio Andryi ya está muerto.
Así termina una preciosidad de película que nos muestra lo más mezquino y excelso del ser humano.
Pelis del Atlàntida Mallorca Film Festival comentadas en el fancine
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